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Miércoles, 14 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


No improvisemos

Shirley Saborío [email protected] | Jueves 18 enero, 2018


No improvisemos

La realidad política de algunos países vecinos del continente donde la violación a las libertades de todo ser humano, debiera ser razón suficiente para que nos preparemos a disfrutar de una nueva fiesta electoral.

En Costa Rica tenemos el enorme privilegio de asistir a las urnas cada cuatro años a elegir a nuestros gobernantes. De contar con un Tribunal Supremo de Elecciones independiente y garante del proceso electoral. Somos afortunados de contar con una amplia lista de partidos políticos y de que la fiesta electoral esté al alcance de todos. Somos afortunados porque asistimos a las urnas sin presiones ni temores; vamos con alegría y optimismo algunos, otros, con sentido de responsabilidad, aunque la ilusión no sea lo suyo. Lo que no se vale es perderse el privilegio de votar. De elegir a quienes dirigirán por cuatro años los destinos del país.

Estos días previos a las elecciones son fundamentales. Tenemos la enorme responsabilidad de informarnos y preguntar, si tenemos dudas. Los partidos políticos deben hacer llegar la información a los electores y presentar sus principales propuestas. Los demás, debemos revisar las propuestas, preguntar por los equipos de trabajo y tomar decisiones informadas. No es momento de creer en cantos de sirenas. Es momento de informarse y tomar decisiones, con base en el modelo país en el que nos gustaría vivir nosotros y nuestros hijos. Es momento de decidir y hacer posible que llegue al Gobierno el mejor equipo, que asegure un mayor crecimiento económico, y que lidere un gobierno con la claridad y la humildad para reconocer que requiere hacer acuerdos para lograr los grandes proyectos. Porque es claro que no bastará con un solo partido político para realizar las grandes o pequeñas reformas.

Reflexionemos lo que significa tener derecho a una educación pública, a un sistema de salud desde que nacemos, a elegir el oficio o profesión que deseamos, a decidir dónde hacer nuestras compras, transitar sin problemas, y muchos otros privilegios que ya no ponderamos porque los damos por sentados. Basta con escuchar a un venezolano promedio para entender la dura realidad que viven al no tener alimentos, nos poder expresarse con libertad, a hacer grandes filas por medicamentos, cuando hay. A que les restrinjan las salidas del país, la libertad de expresión, que les confisquen bienes y donde las instituciones han sido tomadas por los mismos que atropellan sus derechos.

Pensemos bien la decisión de por quién votar. Y tengamos claro que ninguna persona sola será suficiente para hacer diferencia. Pensemos en los equipos y en aquellas propuestas que pueden mejorar el bien de la mayoría. Pensemos en el país que seríamos si dejamos de tener algunas de esos privilegios con los que contamos, condiciones que aunque sean perfectibles, son las que nos permiten hacer diferencia.

Es momento de sumar, no de dividir. Porque independientemente de si se elige al Presidente en la primera o segunda ronda; lo que es cierto es que el 5 de febrero sabremos la integración de la Asamblea Legislativa que tendrá una conformación que exigirá de las nuevas autoridades, madurez, claridad, liderazgo y capacidad de diálogo. No dejemos de ejercer nuestro derecho al voto, tomemos decisiones informadas y por favor, no improvisemos.