Mónica Araya

Mónica Araya

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Martes 8 Mayo, 2012

Nadando contra la marea

Recuerdo que mi padre nos enseñó, ya hace muchos años a mis hermanos y mí, a nadar, a mar abierto, en Puntarenas. Papá era orgullosamente porteño y para él nadar en el mar era el mejor deporte, porque no perdona al mediocre.
Hace unos días, Procomer comunicó las nuevas estadísticas del comercio exterior de Costa Rica y el sector exportador muestra cifras históricas y dignas de celebración cifras que reflejan que no solo sabemos nadar en mar abierto, sino que lo hacemos como los mejores.

A pesar de que nuestros principales mercados se encuentran en crisis y que se espera que esta se acentúe en los próximos meses y muy especialmente considerando que la realidad nacional sobre la ejecución y confianza en el sector público delinean una historia crítica que se agudiza con el tiempo, el sector exportador procura y mejora sus oportunidades de desarrollo y consolida su capacidad para competir.
Las estadísticas del último año demuestran un crecimiento del 16% en exportaciones, cuando el promedio de los últimos 20 años es ligeramente superior al 14%.
El sector vinculado al comercio exterior avanza “a pesar de” y no “gracias a” condiciones del entorno para hacer negocios, luchando contra una “marea adversa”. Los problemas son evidentes en materia de competitividad, de infraestructura, de educación, de seguridad y de la baja calidad e ineficiencia de los servicios públicos, en general. La deuda del Gobierno para contribuir a superar estos serios problemas es muy grande y continúa creciendo aceleradamente.
¿Por cuánto tiempo más serán capaces los empresarios nacionales de seguir arrojando resultados favorables nadando contra la marea? ¿Cómo vamos a incorporar a más empresas y familias en esa cadena de valor, empleo y esfuerzo si las condiciones son claramente adversas?
En lo personal, creo que no debemos dejar ninguna oportunidad sin explorar. Sectores como construcción tienen oportunidades en mercados emergentes como Cuba, Haití e incluso en países en pleno crecimiento como Panamá, Colombia y Perú.
No solo me refiero a las constructoras, sino a las oficinas en diseño arquitectónico, eléctrico y otros, incluso empresas que manufacturan materiales de construcción.
La administración logística de nuestras pymes, incluyendo una mejora en la administración de inventarios, puede ser un gran aporte para seguir creciendo. No obstante, los altos costos de transporte y la limitación en las rutas son problemas cada vez más frecuentes.
El sector de comercio exterior requiere del apoyo decidido del sector público para eliminar obstáculos que restan competitividad al ambiente de negocios local, incluyendo tramitología excesiva y servicios públicos de baja calidad. Esto permitirá empezar a nadar a favor de la marea —y no en contra, como hasta ahora.
Los empresarios ya estamos nadando en mar abierto, como campeones. El Gobierno no debe esperar más tiempo para lanzarse al agua y nadar junto a nosotros. Los beneficios de hacerlo serán para todos los costarricenses.