Municipalidad de San José impulsa control digital con códigos QR para patentes
El sistema moderniza la fiscalización comercial y mejora la eficiencia en campo
El proyecto de códigos QR surge de la necesidad de digitalizar los controles y trámites municipales relacionados con las patentes comerciales.
Antes, los inspectores debían ingresar a los negocios, pedir certificados físicos y confirmar manualmente su vigencia y legalidad.
“Era un proceso rudimentario. Si el documento no estaba, el inspector debía llamar a la municipalidad para verificar la información”, explica Jessica Martínez, gerente de Gestión Municipal y Desarrollo Urbano de la Municipalidad de San José.
Con el nuevo sistema, toda la información se concentra en un código QR visible en la parte externa del comercio.
El inspector puede escanearlo desde la acera y acceder al certificado de patente, al permiso de licores y a la ubicación exacta en el mapa.
El sistema está vinculado al Sistema de Información Geográfica, lo que permite verificar la zonificación del uso de suelo.
“Podemos confirmar si la actividad comercial es compatible con lo que autoriza el plan regulador”, agregó Martínez.
La herramienta reduce el tiempo de fiscalización, evita el ingreso innecesario a los locales y mejora la trazabilidad del trabajo de los inspectores.
“Si el negocio presenta irregularidades, el inspector lo detecta de inmediato y puede notificar al propietario”, detalló la funcionaria.
El sistema muestra incluso si el comercio tiene pagos pendientes, convenios o deudas acumuladas.
Según Martínez, esto permite controlar mejor el cumplimiento de las obligaciones tributarias municipales.
La municipalidad inició el proyecto con un plan piloto que incluyó la instalación de 600 códigos QR en distintos sectores del cantón.
Los primeros fueron colocados en el centro histórico, por su valor patrimonial y las mejoras urbanas que impulsa la administración.
También se incluyeron los alrededores del Parque Okayama y Barrio Escalante, donde existían múltiples denuncias vecinales por actividades irregulares.
Otros sectores seleccionados fueron centros comerciales como Plaza América, Plaza Rohrmoser, Plaza Mayor y el Centro Comercial del Sur.
“Encontramos negocios sin patente o con direcciones distintas a las registradas. Este cruce de datos ha sido clave para depurar registros”, indicó Martínez.
El proyecto también fortalece la supervisión del personal de campo.
“Ahora podemos verificar si los inspectores cumplen sus rutas, cuántas visitas hacen y en qué puntos trabajaron”, afirmó.
Este sistema brinda mayor control interno y permite detectar omisiones o inconsistencias en las inspecciones.
El equipo que implementó la herramienta incluyó funcionarios de innovación, sistemas de información geográfica y la Policía Municipal.
Según Martínez, los comerciantes han recibido el cambio con buena disposición.
Actualmente, la institución prepara una entrega masiva de códigos QR, con un protocolo definido para su instalación.
Cada local deberá colocarlo en un punto visible y accesible para facilitar las inspecciones desde el exterior.
La gerente adelantó que la municipalidad planea extender el sistema a las construcciones y obras en desarrollo.
“Queremos que los inspectores de construcción también accedan digitalmente a los permisos y planos de cada obra”, explicó.
El objetivo es un control urbano más ágil, transparente y moderno, que combine tecnología y fiscalización responsable.