Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

Enviar
Miércoles 17 Febrero, 2016

 Han empezado a retoñar, y a florecer más nítidamente, en los partidos, posibles candidatos a la Presidencia de la República para las elecciones de 2018

Pizarrón

Muerto el rey, ¡viva el rey!

Los movimientos de las aguas de las elecciones municipales no se calmarán hasta que el Tribunal Supremo de Elecciones diga la última palabra de los resultados, y entregue las credenciales respectivas.
Continuarán agitándose hasta el 1° de mayo, cuando se instalen los alcaldes electos, los Concejos Municipales y Distritales, las Intendencias, y se defina en manos de qué partidos quedarán las presidencias de estos Concejos, para determinar con ellos cuál partido los domina, qué capacidad e inteligencia política para concertar alianzas tuvieron los alcaldes ganadores, y qué capacidad de concertación y alianza tuvieron, de igual forma, los partidos políticos que son mayorías opositoras a esos alcaldes en esos Concejos.
Terminadas las elecciones municipales han empezado, sin lugar a dudas, las nacionales de 2018. Aquí vale la máxima “Muerto el rey, ¡viva el rey!”. Han empezado a retoñar, y a florecer más nítidamente, en los partidos, posibles candidatos a la Presidencia de la República para las elecciones de 2018, y precandidatos cuando hay disputas internas con igual propósito, por impulso propio o el de los amigos, de los arribistas y trepadores, de los medios de comunicación, que desde ya tratan de trazar el mapa y la hoja de ruta de los principales posibles contendientes, de los empresarios de las encuestadoras y de los analistas políticos, incluido quien escribe, que destaca figuras posibles en este tramado, resultado de las fisuras y luchas que sudan los distintos grupos, movimientos y partidos políticos.
Así tenemos que Otto Guevara después del descalabro de las elecciones municipales se dejó decir que ya no aspiraría más a la Presidencia de la República en un 98% de posibilidades. Se dejó en la manga un 2% para decir “no quiero, no quiero, pero échemela en el sombrero”.
En la Unidad Social Cristiana contra el candidato natural, en quien ya se invirtió una campaña y con buen suceso, que debe repetirla, le aparecen dos pulgas. Una, el diputado Humberto Vargas Corrales, de muy bajo perfil parlamentario, con una hoja en blanco pero con gran chequera, que considera que “plata mata candidatos”. Otra, el presidente legislativo, Rafael Ortiz, a quien le han abanicado unos corifeos las ínfulas de su cabeza. Por ahora esperemos el 1° de mayo para ver si regresa a la llanura legislativa, y destaca como diputado, o continúa dirigiendo el debate parlamentario.
Sergio Mena, claro y contundente, de Nueva Generación, dijo que él va a ser el candidato con doble postulación, lo que es una buena decisión, pues si no queda presidente y sale electo diputado, se podrá lucir como diputado para una posterior aspiración presidencial.
En Acción Ciudadana no hay nadie visible ni aparentemente interesado. Tal vez, sin aspavientos, el que brilla por sí solo es Ottón Solís, con buen talante parlamentario, inteligente, escritor constante en medios que provoca agitación con lo que piensa y publica, el que tiene más presencia pública, respetada y reconocida de ese partido.
En el Frente Amplio no hay aún candidatos a la vista en el Pizarrón. Tan solo rumores… Patricia Mora y Edgardo Araya, diputados, y José María Villalta, que de vez en cuando lo airean, con ese propósito, como excandidato presidencial que fue.
En el PASE se rumora de nuevo Óscar López, diputado, que correrá por la Presidencia.
En Liberación Nacional, José María Figueres u Óscar Arias. A estos los dejo para la próxima semana.

Vladimir de la Cruz