Modernización de Puerto Caldera tiene luz verde de la Contraloría para avanzar
Apelaciones presentadas por empresa fueron rechazadas por el órgano fiscalizador
Este miércoles, la Contraloría General dio buenas noticias a todo el sector exportador y empresarial de Costa Rica al rechazar las apelaciones pendientes en torno a la modernización de Puerto Caldera.
Con el visto bueno de la Contraloría, corresponde ahora al Instituto Costarricense de Puertos del Pacífico (INCOP) continuar con el proceso de licitación pública y firmar el contrato con el Consorcio Sunset para la modernización de ese importante puerto.
La empresa International Container Terminal Services, Inc. reclamó una supuesta descalificación improcedente de su oferta, a la vez que cuestionó la idoneidad técnica de la propuesta adjudicada al Consorcio Sunset, que terminó ganando el concurso.
“La Contraloría constató que lleva razón la Administración al excluir dicha oferta, dado que el nivel de endeudamiento financiero de la empresa apelante supera el límite máximo que permiten las reglas del concurso. De este modo, ante su imposibilidad de ganar el concurso, no hay mérito para pronunciarse sobre los restantes argumentos, por lo que se rechaza el recurso planteado”, dijo la Contraloría.
La modernización de ese puerto es fundamental para Costa Rica. Un estudio de la Cámara de Industrias de Costa Rica reveló que casi la mitad (49,5%) de las industrias manufactureras enfrenta afectaciones por los problemas en la terminal de Caldera, cifra que creció siete puntos con respecto a 2024.
De acuerdo con el informe, más de la mitad de las empresas industriales utilizan Caldera para sus importaciones, pero la ineficiencia ha obligado a muchas a buscar rutas alternativas, asumir sobrecostos o sufrir retrasos en su producción.
Un 68,9% de las compañías advierte que, si la situación no mejora en los próximos tres años, migrará completamente hacia otras opciones de entrada al país.
El sector empresarial coincide en que la situación del puerto es crítica: la terminal opera al límite de su capacidad, encarece las operaciones de comercio exterior y resta competitividad a la economía costarricense.