¿Cuándo es momento de renovar la flota de una empresa? Conozca 4 aspectos a tomar en cuenta
Mayores costos de mantenimiento, menor eficiencia y limitaciones para responder a la operación pueden indicar que es momento de renovar los vehículos
Determinar cuándo renovar una flota de trabajo es una decisión que puede incidir directamente en los costos y la continuidad operativa de una empresa.
Esperar hasta que los vehículos lleguen al final de su vida útil puede generar mayores gastos, atrasos y riesgos para las personas conductoras y la carga.
“El cambio de flota debería verse como una decisión estratégica para mantener la productividad de una compañía. Muchas empresas evalúan únicamente el costo de adquisición de una unidad; sin embargo, sugerimos contemplar un indicador más integral, como el Costo Total de Propiedad, que incorpora combustible, mantenimiento, tiempo fuera de operación y productividad. En muchos casos, una flota más nueva puede resultar más rentable que mantener unidades que ya no operan eficientemente”, indicó Allan Rodríguez, director de Vehículos de Trabajo de Grupo Purdy.
El especialista señala cuatro aspectos que las empresas pueden monitorear para identificar cuándo es momento de renovar su flota:
1. Costos de mantenimiento: cuando las reparaciones correctivas aumentan considerablemente los costos de mantenimiento y el vehículo requiere ingresos frecuentes al taller debido a fallas no programadas, es recomendable analizar si mantener ese vehículo sigue siendo la decisión más rentable.
2. Consumo de combustible: un incremento sostenido sin un aumento equivalente en las rutas, la carga transportada o la actividad del negocio puede reflejar una pérdida de eficiencia. Este rubro representa aproximadamente entre el 20 % y el 35 % de los costos operativos de una flota, dependiendo de factores como el kilometraje, la topografía, el peso y el tipo de carga, y la tecnología del motor.
3. Limitaciones para responder a las necesidades del negocio: la falta de capacidad de carga, las dificultades para acceder a determinadas zonas o la ausencia del equipamiento requerido pueden indicar que los vehículos ya no se ajustan a las necesidades de la operación.
4. Antigüedad: los vehículos con más años de uso pueden limitar el acceso a tecnologías de seguridad y eficiencia, como el frenado automático de emergencia, el control electrónico de estabilidad, los asistentes de mantenimiento de carril y motores más eficientes. Estas tecnologías ayudan a reducir riesgos, optimizar el consumo de combustible y disminuir las emisiones.
“El respaldo que recibe una empresa después de adquirir una flota es tan importante como la inversión inicial. Hoy las organizaciones buscan un aliado que las acompañe durante toda la vida útil de sus unidades. Por eso, servicios como el mantenimiento preventivo, la disponibilidad de repuestos, los talleres móviles, mecánicos certificados por las marcas y opciones de financiamiento son factores cada vez más determinantes. En la unidad de Vehículos de Trabajo de Grupo Purdy brindamos ese respaldo a todos los modelos de HINO, FAW, HIGER y Volkswagen Camiones y Buses que comercializamos, sin importar la industria o el tipo de operación de nuestros clientes”, concluyó Rodríguez.