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Sábado, 24 de agosto de 2019



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Mérito a quien lo merece

Nuria Marín [email protected] | Lunes 13 septiembre, 2010



Creciendo [email protected]
Mérito a quien lo merece

Los intereses personales, económicos o políticos pueden jugar una mala pasada a todo un país robándole sus héroes y cometiendo además la injusticia de denegar mérito a personas que por su visión, patriotismo y amor a la nación, solo honor merecen.
Este es el caso del ex presidente Juan Rafael Mora Porras, quien sirvió en uno de los más largos gobiernos y fue una apoteósica figura de la historia patria. A pesar de haber sido una figura controversial, no se puede negar que fue una pieza fundamental en la defensa de la soberanía nacional y centroamericana frente a una de las más graves amenazas de nuestra historia.
Y es que vale la pena recordar el momento histórico, los intereses en juego y el músculo de nuestros invasores. Detrás de William Walker estaba la visión expansionista del “destino manifiesto”.
Tanto o más importante aún estaba en juego el interés de controlar la que en aquel momento se vislumbraba como la mejor opción como vía transoceánica, interés geoestratégico para potencias como Estados Unidos, Francia y Gran Bretaña.
El presidente Mora Porras, con preclaro entendimiento de la magnitud de la amenaza, de manera decidida y con un fuerte liderazgo no dudó en llamar a la unidad, a las armas y en liderar a todo un pueblo que cerró valientemente filas con su Presidente en la lucha contra la tiranía.
Nuestros hombres y la valiente Francisca “Pancha” Carrasco, marcharon decididamente a las tierras de Guanacaste donde obtuvieron una importante victoria, la Batalla de Santa Rosa, a la que seguirían otras, la más importante la Batalla de Rivas.
Es así como, la valentía y entrega de las fuerzas costarricenses no solo contuvieron la amenaza sino que obligaron a Walker a huir con sus tropas. No hubo mucho tiempo para la celebración, pues vendría una nueva amenaza nacional que probaría a nuestro presidente: la epidemia del cólera, que cobraría las vidas de un décimo de nuestra población.
Para un país que obtuvo su independencia sin derramamiento de sangre, desde arriba y no debido a la lucha del pueblo, el enfrentamiento y contención de Walker y sus hombres, así como la atención de la epidemia sería una prueba de fuego para la defensa de la soberanía nacional.
Sirvió este acto de valentía costarricense igualmente, como facilitador para lidiar con viejas discusiones fronterizas con Nicaragua que dio como fruto el importante Tratado Cañas-Jerez, así como la oportunidad para cerrar filas con los hermanos países centroamericanos en una de las páginas más bellas de fraternidad regional.
A pocos días de cumplir los 150 años del aniversario de su muerte, los costarricenses tenemos un poderoso instrumento de reivindicación y de justicia histórica mediante la aprobación legislativa de la iniciativa de declaratoria como Héroe Nacional a Juan Rafael Mora Porras.

Nuria Marín Raventós