¿Mejorarán las relaciones con Nicaragua con el cambio de gobierno?
Defender la soberanía nacional es fundamental para Rodolfo Piza, candidato del PUSC, quien asevera que de llegar a la presidencia en l 2018, no haría ningún cambio en el equipo legal que defiende los intereses nacionales. Esteban Monge/La República
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Sin perder un ápice de la fortaleza con la que Costa Rica reclama sus derechos frente a Nicaragua, los candidatos presidenciales tienen la voluntad de mejorar las relaciones diplomáticas con la nación vecina del norte a partir de 2018.

Ordenar la migración y hacer más ágiles los puestos fronterizos en cuanto al ingreso y salida de productos, así como mejorar los esfuerzos conjuntos en lo que se refiere a la seguridad, son algunas de las razones que obligan a los aspirantes a hacer un cambio en relación con los últimos gobiernos, los cuales han tomado cierta distancia y recato. 

Sin embargo, el mejoramiento de las relaciones diplomáticas no será nada sencillo, sobre todo si se toma en cuenta que Nicaragua no ha pagado por los daños ocasionados en la Isla Portillos, según la Corte Internacional de Justicia de La Haya, además de que aún existe un reclamo pendiente de ese país para fijar nuevos límites marítimos.

“Las relaciones Costa Rica-Nicaragua siempre han sido especiales para nuestro país. El hecho de que hayamos tenido diferencias no implica que seamos enemigos. En materia de relaciones internacionales veo la necesidad de darle de nuevo mayor relevancia a Centroamérica, incluyendo por supuesto a Nicaragua. Es fundamental trabajar nuevamente la cooperación fronteriza que una vez se trabajó y que generó muy buenos resultados”, dijo Wélmer Ramos, precandidato del Partido Acción Ciudadana (PAC). 

Las relaciones diplomáticas están maltrechas entre ambos países, a raíz del conflicto que se inició en 2010, por la invasión de la Isla Portillos por parte de Nicaragua.

Esto hizo que el país retirara a su embajador y no lo repuso hasta finales de 2012, cuando nombró al diplomático Javier Sancho.

No obstante, a pesar de eso, las relaciones se han mantenido frías, no obstante la gran agenda común que une a los dos países.

“El nuevo gobierno debe seguir siendo firme ante la defensa de la soberanía e intereses nacionales por la vía de la legalidad ante los organismos internacionales. Sin embargo, somos pueblos hermanos de una región prodigiosa, y como ha sido nuestra política debemos apuntar a tener buenas relaciones no solamente con el pueblo nicaragüense, sino con el resto de las naciones centroamericanas, que además representan en importancia el segundo mercado más relevante en materia comercial para Costa Rica”, dijo Antonio Álvarez, candidato de Liberación Nacional.

Mientras tanto, el aspirante Rodolfo Piza de la Unidad Social Cristiana considera que lo más importante para el país es seguir garantizando la soberanía nacional.

En ese sentido, aseveró que no haría ningún cambio en el equipo legal que está llevando el caso en la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

Asimismo, aboga por lo que él llama “desnicaragüizar las relaciones internacionales, priorizando nuestros valores de defensa del ambiente, de los derechos humanos, de la paz universal, en el marco de la defensa de nuestra soberanía”.

Mientras tanto, Carlos Alvarado, el otro precandidato del PAC, considera que este es el momento adecuado para promover una clara mejoría, ya que el propio Daniel Ortega, presidente de Nicaragua, aseveró en diciembre de 2016, que era el momento de hacerlo.

“Seguiremos construyendo un mayor acercamiento con el Gobierno de Nicaragua, siendo que somos países hermanos con muchos aspectos culturales y comerciales en común; más aun tomando en cuenta declaraciones del presidente Ortega en diciembre de 2016 sobre mejorar las relaciones con nuestro país. Seguiremos construyendo puntos de acuerdo como las reformas necesarias del SICA, la mejora de pasos fronterizos, la coordinación en seguridad y lucha contra el crimen organizado, entre otros temas”, aseveró Alvarado.

 

 

 
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