Miguel Angel Rodríguez

Miguel Angel Rodríguez

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Lunes 6 Abril, 2015

Urge enfrentar el desequilibrio fiscal pues posponiéndolo se agrava


Disyuntivas

Magnitud del ajuste fiscal requerido

Los costarricense sabemos que vivimos una peligrosa situación fiscal. Sabemos que después de la crisis de hace 35 años no acabamos de hacer los ajustes. Pero, ¿cuál es el tamaño del ajuste requerido? ¿Cuáles son las propuestas de reducción de gasto y de aumento de ingresos? ¿Cuánto aporta cada una a la solución?
En las administraciones Monge y Arias se aprobaron los PAE 1 y 2 y se tomaron medidas para enfrentar la crisis. En el Gobierno de don Rafael Ángel se puso límites a las exoneraciones, se disminuyó la burocracia, y se empezó a poner orden en las pensiones pero no se pudo aprobar el PAE 3. En el Gobierno de don José María se continuó con las pensiones. En mi administración dio inicio una fuerte mejora en el cobro de los impuestos y se cambió la estructura del gasto, pero no se aprobó ni la apertura de los monopolios gubernamentales ni la venta y cambio por carreteras, puertos, escuelas del INS, el BCR, BICSA y Fanal.
La reforma fiscal de los exministros de Hacienda que dejamos presentada, no fue aprobada en el Gobierno del expresidente Pacheco que sí controló el gasto. En el Gobierno de don Óscar se aprobó la apertura de telecomunicaciones y seguros con el TLC con EE.UU., pero con el incremento del gasto se agravó el problema. Y a doña Laura no se le aprobó la reforma fiscal que propuso.
El Gobierno presenta ahora profundas modificaciones a los impuestos de renta y de ventas, aunque no se sabe a ciencia cierta qué es lo que cuenta con su apoyo ni cuánto contribuiría a reducir el déficit cada propuesta.
“Los Temas Seleccionados y Notas Analíticas” del informe sobre Costa Rica conocido por el directorio del Fondo Monetario Internacional el pasado enero, señala que las medidas que contemplaba entonces el Gobierno para reducir el déficit del Gobierno central en 4 puntos porcentuales del PIB, no rendirían más de 2,3 puntos porcentuales.
El FMI concluyó entonces que para que la deuda pública no siguiera creciendo en proporción a la producción, el ajuste debería ser mayor en 1,5 puntos porcentuales del PIB lo que requeriría mayor aumento de los ingresos y disminución del gasto del que entonces estudiaba el Gobierno. Eso a pesar de que se incluía el pago de impuesto de renta por las cooperativas que ahora rechaza el Sr. Presidente, a pesar de que era un 13% del tamaño del ajuste propuesto.
El nivel de gastos del presupuesto aprobado para este año así como los atrasos en la aprobación legislativa de los proyectos de ley para mejorar el cobro de los impuestos no permiten ser muy optimistas en que estos objetivos se puedan alcanzar a corto plazo. Pero urge evitar que siga creciendo el peso de la deuda pública.
Aunque el enfoque sea de medidas parciales —lo que yo no comparto pues es más doloroso cortar al perro el rabo en pedacitos— se necesita conocer la magnitud del esfuerzo requerido para alcanzar el objetivo. Sobre esta magnitud el Gobierno no tiene consciencia ni da información.
Urge enfrentar el desequilibrio fiscal pues posponiéndolo se agrava. ¿Cómo se comparará el Gobierno del Sr. presidente Solís a los anteriores en el tema hacendario?

Miguel Angel Rodríguez