Tras reconocer que la violencia homicida y la inseguridad representan los principales problemas de Costa Rica, Luis Amador, candidato presidencial del Partido Integración Nacional (PIN), propone un pacto nacional para luchar contra el crimen organizado, en el que destaca la necesidad de “una mayor fiscalización del financiamiento político para evitar la penetración narco”.
En ese sentido, el aspirante aboga por una revisión más estricta del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) sobre el origen y uso de los recursos que financian las campañas electorales.
“El Tribunal Supremo de Elecciones tiene como responsabilidad el proceso democrático, que debe robustecer y fortalecer los mecanismos de fiscalización del financiamiento político. Esta campaña enfrentará nuevos esquemas de financiamiento, muchas veces ligados al crimen organizado, que representan una amenaza directa a la legitimidad del sistema democrático”, señaló Amador.
La propuesta se enmarca en el Pacto Nacional, una iniciativa que el candidato presentó como respuesta al alarmante crecimiento de la violencia, el crimen organizado y la inseguridad en el país.
Amador busca articular una Política Criminal Integral como política de Estado, mediante una coordinación estrecha entre el Poder Ejecutivo, Legislativo, Judicial, el TSE y las municipalidades.
El plan incluye además la creación de políticas públicas enfocadas en criminología, crimen organizado transnacional, sistema penitenciario y prevención del delito.
Amador advirtió que el país enfrenta una urgencia nacional marcada por cifras preocupantes: más de 3 mil homicidios proyectados al cierre del actual gobierno, un aumento del 422% en víctimas colaterales y más de 706 mil personas viviendo en distritos controlados por el crimen organizado, según sus estimaciones.
“Costa Rica necesita una respuesta integral y unida. La seguridad no puede ser una bandera partidaria, debe ser un compromiso nacional”, concluyó.