Carlos Denton

Carlos Denton

Enviar
Miércoles 29 Diciembre, 2010


Los mejores trabajadores


Desde la perspectiva de un empleador que tiene el privilegio de contar con colaboradores en siete países, no hay duda que los mejores trabajadores son los costarricenses. Son mejor educados, más dedicados, más dispuestos y capaces de aprender, y toman interés en lo que hacen para el bien de ellos y del que les da trabajo. Incluso en una encuesta realizada por la CID/Gallup en El Salvador a principios de año al ser preguntados los cuscatlecos “¿qué nacionalidad centroamericana tiene los mejores trabajadores?” ellos identificaron a los ticos.
Hay tres factores que facilitan esta situación tan positiva para los costarricenses y su competitividad; primero está la legislación vigente, segundo el sistema educativo, y tercero el costumbrismo nacional.
Los costarricenses con sus 15 días de vacaciones, sus 11 feriados y su semana laboral de 48 horas son los que más tiempo dedican a su trabajo. Si se comparan con los panameños, que sí tienen los mismos niveles educativos que los ticos, es grande la diferencia. En Panamá se disfruta de 30 días de vacaciones pagados por año, y aunque la ley dice que celebran solo once feriados, la verdad es que Carnaval es una pachanga de una semana; en noviembre, donde hay dos “días de independencia” al final se pierde otra semana. Si se agrega el hecho que todo trabajador panameño tiene el derecho de incapacitarse sin trámite alguno 18 días al año, se puede notar que en el país canalero realmente hay dos meses cuando no trabajan, versus uno en Costa Rica.
En Nicaragua disfrutan de la misma cantidad de vacaciones que los panameños, pero en el caso de los trabajadores nicaragüenses y los de los otros países de la C4 (Honduras, El Salvador y Guatemala) el problema principal es con el sistema educativo. Si la aspiración de un patrono es conseguir peones de construcción u obreros agrícolas, hay en abundancia en los C4, lo opuesto a Costa Rica y Panamá. Pero si se necesitan personas con bachiller, con conocimientos buenos del manejo de cómputo y del inglés, en los vecinos al norte realmente es difícil encontrarlos. Incluso encontrar trabajadores con bachiller y una licencia de conducir es problemático. La misma estructura del conocimiento en los países de la C4 hace difícil que sean competitivos y que puedan atraer a inversiones importantes como las que llegan a Costa Rica. El nivel promedio educativo de los adultos en la C4 es cuarto grado de escuela.
Pero es el costumbrismo lo que al final termina de hacer de los ticos los mejores. ¿Qué otro país canta un himno con una estrofa como la siguiente?: “En la lucha tenaz de fecunda labor. Que enrojece del hombre la faz, Conquistaron tus hijos, labriegos sencillos, Eterno prestigio, estima y honor” ¡Es toda una oda al trabajo!
La cultura costarricense incorpora el concepto de que el hombre o mujer trabajadora se levanta temprano en la mañana, se baña, desayuna y llega a su lugar de empleo listo para aportar su “granito de arena” para el bien de la sociedad. Ser mentado como “vago” es uno de los peores insultos para cualquier nacional.
Si este patrón cultural a favor del trabajo y la legislación laboral se mantiene, el año 2011 no debería darle miedo a nadie. Puede ser que haya infraestructura deficiente y otros problemas en el país, pero con el trabajo se saldrá adelante.

Carlos Denton
[email protected]