Los estudios demuestran que la gran mayoría de los adultos tienen más o menos cinco o seis amigos o amigas cercanas con sus cónyuges y se reúnen con cierta periodicidad—quizás no todos los diez o doce, pero por lo menos algunos se ven quincenalmente. Muchas de estas agrupaciones se formaron en el colegio en que se conocieron y que cursaron juntos, o del barrio donde vivieron como niños o adolescentes.
Lo interesante es que dentro de cada grupo se van formando lideres de opinión en áreas específicas. Uno de los miembros del grupo puede ser el que más cercanamente sigue a la Selección Nacional de fútbol. Cuando los otros comienzan a interesarse en lo que está pasando con este equipo, le preguntan al líder. Si la “Sele” clasifica a la Copa Mundial este líder de opinión está muy en demanda para su análisis del posible éxito del equipo y sus jugadores estrellas.
Otro miembro del grupo puede ser experto en todo lo relacionado a la “farándula.” Conoce de la vida privada de los músicos, los actores y los que participan en los programas de la realidad “reality shows.” Es probable que haya uno que conoce bien la Biblia y ese es consultado sobre temas espirituales.
Y por supuesto en el mundo de la política dentro del grupo hay un líder de opinión. Está al tanto de las encuestas, la vida de los políticos y su historia en especial si hay escándalos. Más importante este decide por quien va a votar y lo comparta a las amistades. Como ese es el experto en el tema es probable que la mayoría y quizás todos lo sigue.
El reto para los comunicadores trabajando por los políticos es el de identificar los lideres y saber lo que opinan y llegarles con algún mensaje contundente. ¡Tarea difícil!
El líder político informal pudiera ser el dueño de la pulpería, ser un mecánico automotriz, o una dueña de un salón de belleza. Pudiera ser una abogada.
Ahora en noviembre hay muchos indecisos—quizás hasta 20 por ciento –entre los que van a votar el 1 de febrero. Pero ahora vienen las navidades y los amigos y los familiares se juntan. En año electoral el tema inevitable es la política y llegando el 2 de enero la mitad de los ahora indecisos habrá escogido su favorito con la ayuda de los lideres de opinión. Estas reuniones y las discusiones se llevan a cabo durante lo que se llama “la tregua navideña” y es crucial antes de que comience ese silencio que el candidato presidencial ponga en manos de la ciudadanía su mejor cuña publicitaria.
El desafío es que los tendrá que colocar entre los incontables anuncios de los que venden de todo en sus comercios. Muchos de los comerciantes dependen de la temporada para “hacer su agosto.”
Y tengan por seguro que los partidos políticos tradicionales ya saben quién es el líder político en cada cantón y han estado hablando con él o ella. ¡Cuidado novatos!





































