Natalia Díaz

Natalia Díaz

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Jueves 5 Octubre, 2017

Los compromisos reales con la educación

Costa Rica goza de una prensa muy diligente en el quehacer diario de la información de las instituciones públicas. Ahora somos informados del incumplimiento en que incurre el Ministerio de Hacienda con relación a los gastos presupuestarios del Ministerio de Educación Pública.

Sabemos dos cosas: que la situación fiscal del país es muy grave, lo cual implica dificultades para atender los diversos compromisos económicos que el Estado costarricense debe satisfacer a la ciudadanía, y que también reconocemos que es la educación, uno de los pilares fundamentales para el desarrollo nacional y por ello consume la mayor parte del presupuesto de la nación. Esto fue advertido, reconocido y definido desde los orígenes de nuestra Patria. Nuestros patricios apostaron por la educación como vía al desarrollo, y como único medio para lograr que las personas, individual o conjuntamente, logren las metas de su realización como tales.



Es muy significativo, y debe alertarnos a los costarricenses, el hecho de que Hacienda retrase los giros correspondientes a Educación, en especial lo atinente a infraestructura escolar, a las juntas de educación, a pago de proveedores por diversos bienes y servicios, a becas, pago de prestaciones laborales, diferencias salariales y otros conceptos semejantes.

A todas luces, con ello el país seguirá afrontando muy serias limitaciones para aspirar al desarrollo. Si dadas nuestras limitaciones financieras, atrasamos los giros correspondientes en un campo tan importante como es el educativo, en conceptos tan básicos como los señalados, las limitaciones de nuestros niños y jóvenes serán visibles en muy poco tiempo. Con esto se afectan las condiciones esenciales y mínimas para que ellos puedan captar, interiorizar y asimilar los conocimientos generales que la educación escolar y colegial les proporciona, y los ponga en condiciones de competir en los mercados laborales.

La anterior situación es muy grave para el futuro de la Patria, máxime cuando bien sabemos que es por ley de la República, que están asignados tales recursos económicos para la atención del sector educación. Si el país no puede atender con prontitud tales conceptos, es porque la situación es crítica y amerita decisiones y acciones determinantes al respecto.

Por otro lado, sin llegar a una priorización de necesidades, entendemos que tanto la educación general básica, como el ciclo diversificado y la educación universitaria, son imprescindibles para un desarrollo nacional equilibrado. No obstante estamos teniendo desbalances importantes en la atención integral del proceso educativo como manda la Constitución en su Artículo 77. Que nuestros niños y jóvenes carezcan de infraestructura básica para aprender, o tener las condiciones físicas y los recursos e instrumentos necesarios para el aprendizaje, es ofensivo para un país que está entre los que a nivel internacional, más presupuesto dedican a este campo.

Debemos analizar si los recursos asignados a la Educación Superior o a otras instituciones a través del FEES, están menguando la asignación presupuestaria para la educación primaria y secundaria, o si por el contrario, es tal la estrechez fiscal del país, que ya está afectando las obligaciones establecidas en la Ley del Presupuesto Nacional. Estimo necesario buscar una adecuada redistribución en tiempos de crisis fiscal, ni excesos en la educación superior, ni escasez en los ciclos de la enseñanza básica.

Para un país pequeño y subdesarrollado como el nuestro, el esfuerzo que hace por brindarle a este campo los recursos que señalan la Constitución y la ley, amerita un examen a fondo, con expertos y el concurso de todos los actores principales, para evaluar los resultados que estamos obteniendo. Son muchas las voces que están cuestionando lo recursos asignados frente a los resultados que en materia educativa estamos obteniendo. Corresponde al Gobierno afrontar el cuestionamiento y ordenar un proceso evaluativo total que permita establecer los correctivos que manden la realidad y las posibilidades.