Logo La República

Viernes, 14 de diciembre de 2018



COLUMNISTAS


Llegó la hora de la decisión

Luis Mesalles [email protected] | Jueves 04 octubre, 2007


Llegó la hora de la decisión
Luis Mesalles

Después de tantos debates, anuncios en medios de comunicación, artículos de opinión en los periódicos, discusiones entre amigos (a veces un tanto más acaloradas de la cuenta), llegó la hora que los costarricenses decidamos sobre el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos. Ahora sí que no podemos quejarnos de falta de información. Hay suficientes elementos como para tomar una decisión pensada sobre si aprobar el TLC o no.
Los que NO están de acuerdo con este TLC, nos dicen que ellos prefieren un modelo de desarrollo más solidario, que proteja al productor nacional y a las instituciones estatales de los embates de la competencia internacional. Mediante la intervención del Estado, regulando los mercados y participando en todos los aspectos de la economía, nos dicen que se puede producir en el país todo lo que necesitamos los costarricenses. Básicamente, es volver al modelo de desarrollo de los años 60 y 70.
Este tipo de modelo de desarrollo implica, por lo tanto, que el país no necesita exportar tanto, ya que lo produce a lo interno. Por eso no es tan importante ratificar este convenio con nuestro socio comercial más grande, Estados Unidos. Nos dicen que podemos tratar de renegociar este tratado, o que de todos modos los beneficios de la Cuenca del Caribe Estados Unidos nos los extenderá sin problemas. Para eso traen congresistas norteamericanos para que nos digan que ellos prefieren que no aprobemos el TLC.
Los del NO nos dicen que podemos seguir el ejemplo de Venezuela, Cuba y Bolivia, y más bien negociar con ellos en vez del vecino del norte, a través del ALBA. El tema de la inversión extranjera no parece ser importante, ya que prácticamente no lo mencionan.
En el otro bando, los del SI abogan por continuar con el modelo de desarrollo económico de los 80 y 90, que se adoptó luego de la crisis que provocó la insostenibilidad del modelo anterior. Nos dicen que el TLC es un paso más adelante dentro del proceso de apertura económica, tanto en el ámbito comercial (baja de aranceles), como en el institucional (eliminación de monopolios, tanto privados como públicos). Nos dicen que con esta estrategia, se busca que haya mayor competencia en los mercados, que los consumidores tengan a su disposición más bienes y servicios donde escoger, y a menores precios.
Los del SI nos dicen que con la aprobación del TLC se generará mayor confianza entre los inversionistas (nacionales y extranjeros), quienes decidirán instalar sus negocios en este país para desde acá exportar al mercado internacional. Es un paso más hacia la integración con el comercio mundial, que luego continuaría con un tratado con la Unión Europea y China. Con mayor producción, habría más ingresos para el gobierno, el cual podría actuar solidariamente con los pobres, destinando más recursos a educación, salud o asistencia social.
Ahí están las alternativas para decidirse, entre un modelo de desarrollo proteccionista con un gobierno cada vez más grande, o un modelo de apertura con mayor competencia. Este domingo seremos todos diputados por un día, así que salgamos a votar. Es un momento histórico.


*Socio-Consultor de Ecoanálisis.
[email protected]

NOTAS ANTERIORES


¡Los grandes contribuyentes!

Viernes 14 diciembre, 2018

Dicen los orientales que a los árboles más altos los golpea siempre más fuertemente el viento. Na...

2018: Balance planetario

Viernes 14 diciembre, 2018

Un país tan pequeño pero situado en una región geopolíticamente de primera magnitud como es Costa...

De la huelga y otros detalles

Viernes 14 diciembre, 2018

Por más de una década se discutió en Costa Rica la necesidad de avanzar en una reforma laboral qu...