Alejandro Madrigal

Alejandro Madrigal

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Martes 29 Septiembre, 2015

Más allá de si uno está de acuerdo o no con el Gobierno de Maduro, que tiene grandes desaciertos, hay que analizar esta condena con cabeza fría, no de forma básica ni pasional

Leopoldo López, un mártir imaginario

La condena de 13 años a Leopoldo López en Venezuela ha sido de esos temas que la prensa internacional ha explotado como muy pocos. Desastres naturales con decenas de víctimas han tenido hasta un poco menos de atención mediática que esto. Hoy me interesa analizar qué tan artificial ha sido la martirización de Leopoldo, además del doble estándar típico de muchos costarricenses.
Más allá de si uno está de acuerdo o no con el Gobierno de Maduro, el cual tiene grandes desaciertos, hay que analizar esta condena con cabeza fría, no de forma básica ni pasional. Por desgracia, están sucediendo grandes contradicciones entre mucha de la gente que se ha referido al tema:
1. Como no nos gusta el gobierno de Maduro, entonces esto es criterio para que nos parezca injusto el encarcelamiento de López.
2. Ignoramos el hecho de que López no es un opositor limpio como muchos que hay en Venezuela y que es parte de la derecha más radical. Tiene conexión con la CIA, hay quienes afirman que ha cometido delitos comprobados anteriores a esta condena y gastó parte de sus millones en generar la fuerte violencia e inestabilidad que azotó a Venezuela el año pasado.
3. Ignoramos que toda persona que comete crímenes debe cumplir una condena. Lo contrario se llama impunidad. De esa que abunda en Costa Rica. Dejar libre a López hubiera sido impunidad para las familias de los 43 muertos y los 878 heridos por las “guarimbas” que, en mi opinión, López y Ceballos generaron.
4. Cuando ha habido violencia en la marchas en Costa Rica (que en nada se compara al nivel de violencia al que se ha llegado en Venezuela) las mismas personas que hoy gritan que liberen a Leopoldo, gritaron que encarcelaran a cualquier persona que incitara a la violencia en una marcha.
5. Cuando los porteadores tomaron las calles para manifestarse, hubo violencia y hasta impidieron que se dejara pasar una ambulancia, también exigieron cárcel para esos porteadores.
6. Si lo que hizo Leopoldo lo hubiera hecho un activista acá en Costa Rica, hoy estarían indignados de que solo le hubieran dado 13 años de cárcel. Y que si esto mismo hubiera ocurrido en EE.UU., probablemente él iría caminando en este momento hacia la “silla eléctrica”.
7. De acuerdo a la lógica de defender a López, está bien si un millonario de derecha con un expediente tan cuestionable incita a la violencia, se lleva a cabo y concluye en la muerte de decenas de personas e innumerables daños a la propiedad. Mientras sea opositor a Maduro, lo puede hacer.
8. Otros se indignaron porque “un chofer de bus es presidente y manda a la cárcel a un graduado de Harvard”. Bajo esa premisa, no habría delincuentes de cuello blanco y las cárceles son solo para personas sin estudio. ¿Absurdo, no?
9. Que este año en Costa Rica se ha condenado a dos activistas por los derechos de los trabajadores, Paulina Briones y Orlando Barrantes, en procesos judiciales que veo como injustos y preocupantes. Dichas noticias recibieron apenas una fracción de la atención mediática y pública, además de que casi ninguna voz que se levantó para exigir la liberación de Leopoldo, lo hizo igual para la de alguno de ellos.
Estamos de acuerdo en que es inaceptable encarcelar a una persona por ser opositora a un gobierno, pero tampoco es aceptable no encarcelar a alguien con crímenes comprobados solo porque es opositora. Opositores hay muchos en Venezuela y tienen un micrófono en la mano, medios en los cuales hablar y elevan su voz contra el Gobierno cuando quieren. El problema con López es que si hubiere cometido crímenes, por ello debe cumplir una condena.

Alejandro Madrigal