Vladimir de la Cruz

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Miércoles 13 Mayo, 2015

Pizarrón

Las declaraciones de Figueres


El expresidente José María Figueres y presidente del Partido Liberación Nacional (PLN), minutos después de integrado el nuevo Directorio Legislativo, el pasado 1 de mayo, declaró: “En las últimas elecciones nacionales, Costa Rica votó por un cambio y en contra de la política tradicional”.
Si esto lo entiende bien el presidente Figueres, significa que el pueblo electoral votó contra el PLN, como uno de los partidos que representa esa política tradicional, el que más cercano a ganar estaba en 2014, y que había que derrotar, y contra lo que él mismo significa como presidente liberacionista 1994-1998, y como aspirante en 2018.
Desde 1953 ningún partido ha logrado reelegirse a dos gobiernos, tan solo a uno. Así, la situación para el PLN en 2014 era doblemente difícil, por el tercer gobierno consecutivo y por el candidato que tiró la toalla.
En vísperas de esta elección legislativa, Figueres manifestó al presidente Luis Guillermo Solís que creía que el PAC debía seguir al frente de la Asamblea Legislativa. Como cortesía y valoración política estaba bien, pero lo hizo sin consultar de previo con los diputados liberacionistas. Actuó como en el pasado lo hacían los principales dirigentes de los partidos que se hacían voceros oficiales de sus fracciones y les imponían líneas.
Dijo Figueres que el “nuevo Directorio Político de Liberación Nacional acordó realizar una respetuosa instancia a su fracción para que votara, como lo hizo el primer año, por su propia papeleta”.
Así lo hizo el PLN. Votó por su propia papeleta, en lo que fue muy compacta su votación, aliado con otros partidos para integrar el Directorio, por la responsabilidad histórica que ese Directorio legislativo tiene en este momento de vacío político nacional, que el mismo Figueres reconoce existente.
Dirigir, o formar parte del Directorio integrado por partidos opositores al Gobierno, no es ser cogobierno. El cogobierno se hace por impulsar un programa, políticas legislativas, proyectos de ley políticos, económicos o sociales de común acuerdo, por una alianza electoral nacional, provincial o cantonal, en correspondencia a una visión de país, y respondiendo a diversos sectores ciudadanos.
De hecho la Asamblea Legislativa es cogobierno seis meses al año, cuando en sesiones extraordinarias estudia, tramita y aprueba o no, los proyectos de ley que envía el Poder Ejecutivo. En estas sesiones toda la Asamblea actúa de cogobierno, trabaja cogobernando, analizando y aprobando las iniciativas legislativas del Poder Ejecutivo, porque en estas sesiones los diputados no pueden discutir proyectos propios o de sus partidos.
Dijo el presidente Figueres: “Desde esa trinchera (la legislativa, sin ocupar puestos), se podrían haber planteado y defendido posiciones socialdemócratas para avanzar el bienvivir”.
Si eso no hace diariamente el PLN es porque dejó las banderas socialdemócratas tiradas hace mucho tiempo. No recuerdo en todo este año legislativo haber oído a algún diputado hacer gala de esa tradición de principios y valores socialdemócratas, porque no los conocen, no los estudian y los nuevos diputados los desconocen teóricamente.
Dijo Figueres que el triunfo de la oposición, con el PLN incluido en el Directorio legislativo, “es un riesgo para Costa Rica”. ¿Ergo, será riesgoso que el PLN vuelva a gobernar, y con Figueres al frente?

Vladimir de la Cruz