Sebastián Rodríguez

Enviar
Viernes 30 Noviembre, 2012

Necesitamos no solo mejorar las velocidades, sino también la penetración del servicio a zonas fuera de la GAM


¿Quiénes Somos?

La tortuga o la liebre

Hace 40 años Costa Rica superaba a Corea del Sur en la mayoría de los indicadores económicos, hoy en día, Corea del Sur es un país desarrollado y nosotros continuamos en búsqueda de ese acontecimiento.
Quizás el logro más impresionante es que Corea del Sur superó a todos los países desarrollados y se distingue por tener las velocidades más rápidas de Internet en todo el mundo.
En la era de alta conectividad la velocidad de Internet promedio dicta la capacidad de acceso a la información de un pueblo. La mayoría de los estudiantes universitarios dedicarán más tiempo de su carrera académica frente a una pantalla de una computadora buscando información a través de Internet que en una biblioteca.
Internet dicta la pauta de la comunicación masiva y la difusión de la información principalmente por medio de las redes sociales. Existe una generación que lee los periódicos por medio de Internet y no por escrito.
¿Cuántos de ustedes están leyendo esta columna por medio de www.larepublica.net? ¿Cuántos presionaron un hipervínculo por medio de Facebook para llegar a la página? Me atrevo a decir que si son menores de 30, esa es la realidad.
Thomas Friedman, el 20 de noviembre, en el NY Times mencionó al pueblo de Chattanooga en Tennessee en EE.UU. donde hace 15 años se propusieron montar una red de fibra óptica en un área de 965 km cuadrados mediante la cual conectaron a toda casa o negocio.
Ahora es una realidad. La mayoría tiene conexiones de 50 o 100 mbps, incluso algunos con mayores necesidades optan por una conexión de 1 gbps. En contraste, según Netindex Costa Rica está en el lugar 127 con una conexión promedio de 2.56 mbps y no cuenta con cobertura universal.
RACSA anunció hace unos meses un convenio con Vía Europa para mejorar su oferta de Internet e instalar una red de fibra óptica en la GAM. Esto es el primer paso para lograr mejorar la infraestructura cibernética de nuestro país. Necesitamos no solo mejorar las velocidades, sino también la penetración del servicio a zonas fuera de la GAM. Internet de banda ancha, por ejemplo, puede llegar a ser una herramienta clave para mejorar el sistema educativo. Si se provee banda ancha y computadoras a las escuelas y colegios en zonas marginales, se puede lograr un gran apoyo para los estudiantes.
Es hora que todos los involucrados hagan su parte para mejorar la velocidad de Internet de Costa Rica. Debemos proponernos ser el país con mayor velocidad de Internet en toda América para 2025. Es un reto que se puede lograr. Debemos promover que las compañías, el gobierno, y todos nosotros trabajemos juntos para hacerlo una realidad.
La competitividad del siglo XXI pasa por la conectividad, donde la sociedad aprende no solo a bajar, sino también a subir contenidos. Como dijo Bob Dylan “Los tiempos están cambiando” y en la era de alta conectividad la tortuga quizás ya no le puede ganar a la liebre.

Sebastián Rodríguez Alvarez