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Viernes, 23 de agosto de 2019



CANDILEJAS


La gente del Cocal

Candilejas [email protected] | Viernes 26 julio, 2019

Comunidad ejemplar a pesar de sus carencias, el Cocal cuenta con un potencial turístico a considerar por las autoridades.
Comunidad ejemplar a pesar de sus carencias, el Cocal cuenta con un potencial turístico a considerar por las autoridades.


Jafeth Solórzano Cortés tiene 18 años. Llego hasta tercero de colegio y se dedica a la pesca para sobrevivir.

A su lado, está su amigo, Brailin Francel Elizondo, solo estudia.

Camino a Quepos se encuentra una particular playa en zona marítimoterrestre poblada por dos mil personas, entre ellas estos dos jóvenes. Es el Cocal, fundado en 1942 y segundo asentamiento de Quepos.

Para visitarlo y escudriñar la cultura de su población, llegamos a un pequeño muelle lleno de lanchas de pescadores. Ahí, Minor Quirós Zúñiga nos espera con su “machete de trabajo”, un bote que nos cruzará hasta el pueblo del Cocal por 150 colones.

Hoy, luego de 30 años de dedicarse a la pesca artesanal, Minor trabaja solamente trasladando a algunos turistas, y, principalmente a los habitantes del Cocal, sitio que cuenta con una playa de arena gris, un oleaje intermedio, y poca piedra.

Sin presencia policial en la isla, a la distancia, se observan los cruceros que salen de la lujosa Marina Pez Vela.

Aquí la gente sobrevive, admirablemente, con un espíritu de solidaridad colectiva y una felicidad por el amor a la naturaleza que transmiten al visitante.

Entre más nos adentramos en el territorio, su larga playa impresiona tanto como el abandono del cableado eléctrico, sostenido en su mayoría por troncos de madera y bambú, no postes. Su vía principal es de tierra.

Vamos en un auto “pick up”. Los inmensos huecos de esta calle principal nos hacen tambalear al punto de amenazarnos con volcar el auto.

Un niño con su bicicleta vieja, juega en el centro de la vía, sumergido en un charco, se muestra feliz en medio del lodo.

De repente, pintorescos globos en el jardín de una vivienda anuncian la celebración de un cumpleaños. Pedimos ser invitados cuando estemos de vuelta. Con desconfiada mirada, primero y, una gran sonrisa luego, la señora de la casa dice: “claro habrá comida”, mientras el humo de la fogata en la que cocinan empaña nuestros ojos.

Acá, la única fuente de trabajo es la pesca artesanal. Sin embargo, predomina la pobreza, porque los pescadores no pueden vender su producto al precio de mercado que desean, sino que los compradores imponen los precios.

Pese a que la Alcaldesa de Quepos, Patricia Bolaños “no visita el lugar por temor a su integridad física”, dicen los habitantes, ellos no se dejan abatir por las infrahumanas estructuras básicas en las que viven, incluida el agua potable insuficiente; siguen adelante, siendo un ejemplo de perseverancia. La alcaldesa no ha respondido a las preguntas enviadas por Candilejas, al correo que su oficina nos indicó vía teléfono.

El Cocal tiene un potencial turístico inmenso, al que se le puede poner atención y así mejorar la calidad de vida de sus habitantes, tal como construir torres de apartamentos para sus habitantes, y planear un desarrollo socioeconómico y turístico. .

La imaginación, las ideas y las acciones concretas serían un conjunto de creencias, imágenes y valoraciones que se definirían en torno al turismo, en este hermoso espacio.

La búsqueda de la felicidad en las sociedades occidentales, es ciertamente un ideario plenamente asumido por las mayorías que pueden, eventualmente, transformarlo y adecuarlo a valores propios más específicos: felicidad por el contacto con la naturaleza y el regreso a la vida “sana” del campo, por el consumo de imágenes culturales y tradiciones exóticas como la cocina autóctona, los bailes, y el tradicional genuino festival del papalote que organiza esta comunidad cada año., esto y más, es la gente del Cocal, paradigma a considerar.


Carmen Juncos Biasutto y Ricardo Sossa Ortiz

Editores jefes y Directores de proyectos

[email protected]

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Los niños encuentran diversión en medio de los charcos en la vía principal.

Los niños encuentran diversión en medio de los charcos en la vía principal.


La trabajadora social Hellen Valverde enseña a la niñez del Cocal valores cívicos, familiares y religiosos.

La trabajadora social Hellen Valverde enseña a la niñez del Cocal valores cívicos, familiares y religiosos.


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