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Kaymer estremeció a Alemania
Golfista germano se adueñó del Campeonato de la PGA

El golf alemán regresó al primer plano de la actualidad golfística mundial, tras el periplo inolvidable de Bernhard Langer, con el triunfo del joven de 25 años Martin Kaymer en el Campeonato de la PGA, el último “Grande” de la temporada jugado en el Whistling Straits de Kholer, en Wisconsin.
La era exclusiva de Langer ha llegado a su fin. El veterano golfista germano, a punto de cumplir 54 años, era y será siempre venerado en su país porque, durante 25 años, fue el único capaz de conquistar títulos de “Grand Slam” (Masters de Augusta de 1985 y 1993).
Kaymer, quien mejorará su 13 puesto mundial, añade de esta forma a su palmarés un primer título de “Grand Slam”, primero de un alemán en el Campeonato de la PGA y su estreno como campeón en los Estados Unidos.
El jugador de Dusseldorf fue el primer alemán nombrado debutante del año en Europa, en la temporada de 2007. En este breve periodo suma cinco títulos del circuito continental.
Sólo tres años después de su triunfal debut, Kaymer ha entrado en el selecto grupo de campeones de “majors”, cuyos últimos siete títulos han sido conquistados por jugadores que ganaban por primera vez.
El triunfo de Kaymer resultó, no obstante, trabajoso, largo y emocionante, pues abocado a un desempate a tres hoyos le costó un mundo doblegar al estadounidense Bubba Watson.
Sin embargo, el desenlace de los 72 hoyos del torneo estuvieron salpicados por la polémica. Kaymer, Watson y el también norteamericano Dustin Johnson terminaron el excelente recorrido de Whestling Straits empatados con 11 bajo el par, pero la organización penalizó a este último y vio su sueño frustrado antes de tiempo.
Previamente, Dustin Johnson “tiró” el torneo en el hoyo 18, pues accedió a ese final como líder y un golpe de ventaja tras un colosal "birdie" en el temible par 3 del hoyo 17.
Pero el norteamericano embarrancó con una salida errática, hacia uno de los “bunkers” que flanquean la calle.
Johnson se anotó un “bogey” tras fallar un “putt” de poco más de dos metros, lo que le llevaba directo al desempate. Pero en el colmo de las desdichas, recibió una sanción de dos golpes de penalidad por apoyar la base del palo en la trampa de arena.
Con Johnson fuera de combate en los despachos, en una de las más polémicas decisiones de los últimos años, Watson y Kaymer dirimieron el último torneo de “Grand Slam” de la temporada de golf, con un desempate que en este torneo está fijado a tres hoyos (10, 17 y 18) y a puntuación total.
En el mano a mano, la mala fortuna se alió con el zurdo Bubba Watson, el segundo mejor “pegador” del PGA Tour, pues visitó el agua del hoyo 18 con el segundo golpe.
Watson embocó un “birdie” en el primer hoyo, y Kaymer le respondió con uno igualmente espléndido en el hoyo 17. Pero el desenlace fue fatídico para el público estadounidense que animaba a rabiar a su jugador.
Kaymer, ante el grave error de su rival, jugó conservador. Pegó un segundo golpe tendido desde un talud, para dejarse un tercero más cómodo al “green” y ganar, incluso, con un “bogey” final que en absoluto empaña su trabajo sino que, por el contrario, le abre las puertas de un futuro prometedor.

EFE
La República
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