Logo La República

Martes, 27 de octubre de 2020



NOTA DE TANO


Iván Mraz, revolucionó la dirección técnica en el país

Gaetano Pandolfo [email protected] | Jueves 30 abril, 2020

Mraz, adicto del orden y la disciplina

Inicio con un comercial.

El próximo sábado 2 de mayo, regreso a la transmisión del programa deportivo de radio Tano…Qué Tal!, que dirijo desde hace 24 años los días sábados en Radio Monumental.

Debido a la pandemia que nos azota, el programa fue suspendido momentáneamente durante todo el mes de abril, pero retornamos este sábado, hora habitual a partir de las 10 de la mañana.

Ahora les voy a contar una anécdota personal “vacilona”.

En 1990, el numeroso bloque de jugadores manudos de “Los Carasucias”, pegó con cerca. Después de ser entrenados casi paternalmente por Juan José Gámez, hasta el Mundial de Arabia Saudita, en la Liga y el seleccionado, la dirigencia manuda le volvió a dar el equipo a Iván Mraz, su técnico de 1979 a 1981.

Lea más: Documental del Alajuelense muestra ausencias significativas

La “hormiguita manuda” tenía en el Alajuelense a la base de la selección nacional juvenil: Paul Mayorga, Oscar Valverde, Austin Berry, Maximilian Peynado, Alexánder Víquez, Hárold López, Rónald Chávez, Juan Carlos Arguedas y Danilo Brenes. Nada más y nada menos.

Este grupo de excelentes jugadores, pero de perfiles rebeldes, chocó con la férrea disciplina que Mraz imponía en el equipo. Poco a poco don Iván los fue separando de la estelaridad y fue cuando el técnico tuvo diferencias con este periodista, defensor a ultranza de los fenomenales “carajillos”.

Mraz no “bajaba” a Tano y viceversa.

Un miércoles por la noche, jugaba la Liga en el Morera Soto con San Carlos y el estadio estaba prácticamente vacío.

Lea más: Nota de Tano: ¿Cuándo tendremos a un Iván Mraz en una Comisión Técnica?

Fui a dar cobertura al juego y subí hasta la sección de palcos para socios que lucía desolada.

De pronto lo observé, que subía las gradas lentamente hacia los palcos. Vino hacia mí y don Iván me hizo sacado del lugar. Era también gerente del club. Fiel a su férrea y rígida disciplina, me indicó que el sector de prensa estaba en otro sitio y que debía ubicarme ahí.

Admiré la paciencia franciscana de este checo que revolucionó el entrenamiento futbolístico en el país, dado que lo vi caminar muy lentamente desde los túneles de ingreso a la cancha, subir “penosamente” los tres pisos hasta el “gallinero”, con la única y sana intención de sacarse el clavo con el periodista que no lo dejaba en paz por su trato con los “Carasucias”.

Me hizo echado y cumplió con su deber.

Les cuento que volví a subir al “gallinero”, donde me gustaba comentar los partidos con “Chalazo” Vega, hasta que don Iván se esfumó de La Catedral.

[email protected]

NOTAS ANTERIORES








© 2020 Republica Media Group todos los derechos reservados.