Gaetano Pandolfo

Gaetano Pandolfo

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Miércoles 20 Junio, 2018

¿Cuándo tendremos a un Iván Mraz en una Comisión Técnica?

Cuando se acercan competencias internacionales y ni que decir un Mundial de Fútbol, en Costa Rica ser miembro de la Federación y de sus innumerables comisiones y órganos subalternos, es una ricura.

De pronto se le abren las puertas de las líneas aéreas, de lujosos hoteles y viajes gratis a todo meter, no a Belice, ni a Managua, sino a ciudades de países soñados, a personajes y personajillos, que ni por asomo los podrían visitar con recursos propios.

Hoy le tocó el turno a Rusia, antes a Brasil, Sudáfrica, Corea y Japón, y entonces el grupo de amigos que conforman las asociaciones deportivas criollas, se arropan y se acurrucan en esta esplendorosa vida gratuita más propia de multimillonarios y lamentablemente se acaban o nunca se inician la confrontación, la crítica, los cuestionamientos, los señalamientos entre ellos.

Cito un solo caso: las famosas comisiones técnicas de selecciones nacionales. Si hacemos un repaso de quienes las han integrado en los últimos 22 años, llegaremos a la triste y penosa conclusión de que se integran no por cualidades, sino por amistades. Son clubes de amigos.

De pronto el presidente de la Federación o alguno de sus integrantes, escoge a un amigo personal, un director técnico que está sin trabajo, u otro que fue exitoso temporadas atrás, o un futbolista retirado sin título de entrenador, o un simple amigo con quien suele tomarse un café.

Jamás veremos formando una Comisión Técnica de Selecciones Nacionales a un hombre de hierro como Iván Mraz, capaz de parársele al más pintado, sin pensar o reflexionar que su consejo o cuestionamiento táctico o técnico al entrenador de turno, le puede costar un viaje a París.

¿Cómo es posible que Óscar Ramírez haya caído en tantos yerros tácticos en su proceso y no se escuchan las voces de quienes deben aconsejarlo, cuestionarlo y lo más relevante: ¡corregirlo!

Claro, si “jodo” al “Macho”, si me pongo tonto, si me entrometo en su trabajo a pesar de que jerárquicamente lo puedo hacer, puede que me bajen del avión y tengo tres o cuatro viajes por delante a Europa.

Y así piensan, con escasas excepciones, las decenas de personajes que pululan alrededor del engranaje de la Federación de Fútbol, favorecidas con estos viajes gratuitos por todo el planeta.

Para dar un primer paso positivo luego de Rusia: ¿por qué no se escoge la próxima Comisión Técnica de Selecciones Nacionales por concurso y no por amistades?