Costa Rica enfrenta un punto de inflexión en su sistema de salud. El envejecimiento de la población, el aumento de enfermedades crónicas y la presión sobre los recursos obligan a replantear cómo se entiende la inversión en salud y, sobre todo, cómo se gestiona.
Este fue uno de los ejes centrales del Foro Nacional OCDE y Salud, organizado por la Cámara Costarricense de la Salud, donde expertos nacionales e internacionales analizaron los desafíos y oportunidades del sector en un momento clave para el país.
Durante el panel sobre atención primaria, que contó con la participación del Dr. Alexander Sánchez Cabo, gerente médico de la Caja Costarricense del Seguro Social; la Dra. Virginia Cozzi, líder técnica del Movimiento Invertir en salud para crecer como sociedad para Roche Caribe, Centroamérica y Venezuela; José Luis Arce Durán, director de FCS Capital; y Martín Sabignoso, exviceministro de Salud de Argentina, se explicó que las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), son responsables de más del 70% de las muertes a nivel global y representan uno de los mayores retos para los sistemas de salud, tanto por su valor clínico como por su impacto económico.
Al respecto la Dra. Cozzi, explicó que el cambio epidemiológico que enfrenta el país exige transformar el modelo de atención hacia uno más preventivo, integral y proactivo, en el cual, la gestión de eficiencias en el uso de los recursos también toma especial relevancia.
De hecho, según datos compartidos en el panel, este tipo de enfermedades pueden representar un gasto de hasta un 4% del Producto Interno Bruto anual, evidenciando su impacto en la productividad y el desarrollo de los países.
Atención primaria: el punto de partida
Frente a este escenario, la atención primaria emerge como un eje estratégico, ya que hasta un 80% de las necesidades de salud pueden ser abordadas desde el primer nivel de atención, siempre que exista una adecuada articulación y gestión del sistema, de acuerdo a datos de la OPS.
Desde la Caja Costarricense del Seguro Social, el Dr. Alexander Sánchez Cabo, Gerente Médico, destacó que el país ya enfrenta un cambio epidemiológico marcado por el aumento de enfermedades como la hipertensión y la diabetes, lo que ha llevado a fortalecer el primer nivel de atención como puerta de entrada al sistema.
En ese sentido, explicó que la institución está impulsando programas orientados a optimizar este nivel, priorizando la prevención, la promoción de la salud y la calidad en la atención, como base para responder de forma más eficiente a la demanda creciente.
Este enfoque no solo permite mejorar la experiencia del paciente, sino también descongestionar niveles más complejos de atención, como hospitales, y optimizar el uso de los recursos disponibles.
Gestión por resultados e innovación: claves para transformar el sistema
La discusión también giró en torno a la necesidad de integrar indicadores de salud y modelos de incentivos que permitan medir resultados y mejorar continuamente la calidad de la atención. En este sentido, el fortalecimiento de la atención primaria no se entiende de forma aislada, sino como parte de un modelo integral que articula prevención, diagnóstico temprano y manejo oportuno de las enfermedades, en un marco de una gestión más eficiente de los recursos.
Para materializar esta visión, los expertos coincidieron en la urgencia de transformar los datos institucionales en "información accionable" que empodere a los equipos locales de salud para el cumplimiento de metas clínicas, como la identificación temprana de patologías y el control de enfermedades crónicas no transmisibles. Bajo este enfoque, la prevención además de ser una estrategia de salud, es una estrategia de desarrollo comunitario y nacional.
"Al generar soluciones para los retos de las ENCT, que prioricen la atención primaria y procuren eficiencias en la gestión, manejo de recursos y prestación de los servicios de salud, el impacto del sistema será mucho mayor. Con esta aspiración, desde Roche, estamos impulsando el movimiento 'Invertir en salud para crecer como sociedad', una iniciativa que busca articular a todos los actores del sector para contribuir a que la población viva más y con mejor calidad, al tiempo que contribuimos a la sostenibilidad de todo el sistema de salud", explicó Cozzi.
Más allá del gasto: una inversión en desarrollo
Otro de los puntos clave abordados en el foro fue la necesidad de cambiar la narrativa sobre el gasto en salud. Más que un costo, la salud debe entenderse como una inversión en capital humano, con impactos directos en la productividad, la calidad de vida y el desarrollo económico del país.
De acuerdo con los expertos, por cada dólar invertido en la prevención y atención de enfermedades crónicas, el país puede generar un retorno económico y social de hasta 14 dólares, lo cual refleja el impacto positivo del foco que está poniendo el país en la atención primaria.
Un momento decisivo para el país
El Foro Nacional OCDE y Salud abre una ventana de oportunidad para impulsar reformas estructurales en el sector. Todos los actores deben buscar aportar a una conversación más amplia sobre cómo construir un sistema de salud más resiliente, equitativo y preparado para los retos del futuro.
El mensaje es contundente: avanzar hacia un modelo más preventivo, centrado en el paciente y apoyado en la innovación es una necesidad urgente para garantizar la sostenibilidad del sistema de salud costarricense.




















