Vilma Ibarra

Vilma Ibarra

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Miércoles 14 Octubre, 2009


Hablando Claro
Inicio de campaña

La sentencia contra el ex presidente Rafael Angel Calderón Fournier proporcionó un incuestionable marco de tranquilidad y garantía de solidez institucional democrática para sustentar el banderazo de inicio de nuestro décimo quinto torneo electoral. Todo se produjo la semana pasada, en un corto espacio de 48 horas. A la tica, sin exaltaciones, sin “explosiones sociales”. Y aun cuando algunos digan que la cosa pasó sin más debido a que el ánimo nacional andaba por estos días ocupadísimo volando por El Cairo y acariciando la idea de ir hasta Sudáfrica, lo cierto es que hay que resaltar lo que no es noticia: en este país tenemos instituciones que responden a las complejas demandas de las democracias maduras y lo hacen por supuesto en el marco del apego absoluto al estado de derecho y por eso, aun cuando no podemos soslayar el hecho de que en los últimos años ha disminuido en adhesión, seguimos siendo una nación de enorme solidez y solvencia democrática.

Por eso a quienes profesamos por encima de cualquier credo la bandera de la democracia y creemos que su protección es tarea de todos, pero sabemos que algunos llevan mayor carga de responsabilidad virtud a la representación que ostentan, nos provoca un enorme sentido de admiración y respeto la señora jueza Teresita Rodríguez. Ha sobrellevado con incuestionable firmeza de carácter la inmensa responsabilidad de emitir un por tanto claro y meridiano como la luz del sol.
La democracia y sus instituciones están primero. Los intereses y el bien común por encima de los intereses particulares.

Por eso asistimos hoy al deplorable espectáculo de las últimas convulsiones de la Unidad. Porque un partido político no puede ser carta de curso para los afanes personales. Porque fue un enorme error histórico tras la debacle de 2004, haber judicializado la política y haber politizado un caso judicial. Y ahí están los resultados. Y nadie más que los dirigentes de esa agrupación son responsables de lo que hoy continúan haciendo: llevando hasta el final un partido que nació para fortalecer la democracia, pero que fue prostituido en el camino…