Incluso aliados de Macri se resisten al acuerdo de las Malvinas
Mauricio Macri, presidente de Argentina, habla sobre la candidata Clinton en Nueva York, Estados Unidos. Bloomberg/La República
Enviar

El primer intento por parte de Mauricio Macri, presidente de Argentina, para reparar las relaciones entre su país y el Reino Unido, después de más de tres décadas de la Guerra de las Malvinas, ha tocado un nervio sensible en casa.

Tras una reunión en Buenos Aires entre la canciller Susana Malcorra y el ministro de Estado de Reino Unido, Alan Duncan, el 13 de setiembre, los dos países acordaron trabajar para poner fin a las restricciones de exploración de petróleo y gas natural, pesca y transporte que afectan al archipiélago al sur del Atlántico desde que Reino Unido tomó las islas en 1982. También acordaron permitir vuelos hacia las islas desde Argentina.
Macri ha dicho que busca tener mejor relación con el Reino Unido, en contraste con la postura beligerante del gobierno anterior.


Sin embargo, muchos argentinos no comparten su entusiasmo. Después de una ola de cuestionamientos de la oposición y políticos aliados, Macri ha tenido que dar un paso atrás.
Al llegar a Nueva York para participar en su primera asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas como presidente, Macri reiteró que Argentina tiene derecho sobre las islas, y que eso no es negociable. Los legisladores han pedido al Ministerio de Relaciones Exteriores que responda a las preguntas sobre las negociaciones ante el Congreso esta semana.
Macri está apurado por reestablecer las relaciones con el mundo en tanto busca atraer inversión para reactivar la economía. Las conversaciones con el Reino Unido podrían impulsar el comercio y representan una oportunidad de progreso en una disputa que ha durado décadas, pero Macri necesita ser más hábil para comunicar sus intenciones en relación a un asunto que todavía despierta emociones en Argentina, dijo Sergio Bernesztein, director de la consultora política Bernesztein en Buenos Aires.
El debate por las Malvinas es "una enorme sensibilidad local, incluso dentro de la alianza de Macri", dijo Bernesztein. "El gobierno debería haber sido muchísimo más cauto, más sutil", agregó.
Gobernando sin mayoría en ambas cámaras del Congreso, el Presidente ha navegado con éxito la resistencia política este año, pero el apoyo para el reclamo de Argentina sobre las Malvinas es casi unánime en su país, aun si hay diferencias acerca de cómo plantearlo. El presidente del Senado, Federico Pinedo, miembro del partido de Macri, cuestionó en entrevistas con los medios si el permitir los vuelos a las Malvinas debilitaría la posición de Argentina en la negociación.


Ver comentarios