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“Un impuesto a las transacciones empujaría a la gente a usar más efectivo”, dijo Carlos Melegatti, director de Sistemas de Pago del Banco Central. Marco Monge/ La República
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Reto fiscal
Proyecto de reforma fiscal estudia imponer esa nueva carga

Impuesto empujaría al uso de efectivo

Ticos usarían más billetes y monedas si las transferencias son más costosas


Dentro de las propuestas de reforma fiscal que se analizan para recaudar más dinero, Hacienda valora imponer entre un 0,1% y un 0,15% de impuestos a las transacciones financieras (pueden ser pagos, depósitos, retiros, cheques o transferencias electrónicas). Con ello, podría estimular el uso de efectivo un mecanismo inseguro y costoso.

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Lo anterior sucede porque si a usted le cuesta más caro transferirle dinero a un familiar a través de Internet que dársela en efectivo, obviamente poco a poco usará menos los mecanismos electrónicos de pago. Y si a eso le sumamos que usted tiene relaciones con personas que ni siquiera tienen cuenta bancaria, la cantidad de transacciones de billetes y moneda físicos aumentará.
El usar más efectivo no solo es inseguro para quien lo porta, sino que cuesta entre un 1% y un 1,5% del PIB al país en lo que se refiere a impresión, custodia, transporte y distribución. Lo que mayor uso sería una carga para el fisco, que lo que quiere es reducir su déficit.
“Un impuesto a las transacciones va en contra de todos los esfuerzos que estamos haciendo para inclusión financiera. Hoy solo la mitad de los costarricenses están accediendo a usar el sistema financiero, el resto se mueve en efectivo y los bancarizados tienen que llenarse de billetes para interactuar con los no bancarizados, por eso tenemos 200 millones de retiros en cajero automático al año”, explica Carlos Melegatti, director de Sistema de Pago del Banco Central.
Mientras en el Banco Central están trabajando con el Instituto contra las Drogas, los bancos y el Conassif, para generar cuentas simplificadas e incluir en el sistema financiero a las personas de bajo riesgo (asalariados y gente que recibe ingresos de fuentes conocidas como los pensionados) y en el desarrollo de un monedero móvil, la aparición de un impuesto a las transferencias vendría a dar un golpe a esas dos iniciativas.
El mismo Ministerio de Hacienda reconoce en el diagnóstico fiscal realizado que ese impuesto puede no ser una buena idea. “Debe sopesarse contra su impacto negativo en la bancarización, crecimiento de la economía y en la distribución del ingreso”, detalla el informe.

La Cámara de Bancos e Instituciones Financieras (CBF) explica que este impuesto ya ha sido probado en otras latitudes (como Colombia, Argentina y Venezuela)  y ha demostrado ser más perjudicial que beneficioso.
"En el caso colombiano documentado por el Banco de la República, apreciamos cómo el impuesto aumenta el uso del efectivo en la economía, lo que es más, se nota cómo los aumentos en las tasas del impuesto aumentan aún más la utilización del efectivo", explica Guillermo Quesada, presidente de la CBF. (Ver recuadro)
Finalmente este impuesto podría aumentar la evasión de otros impuestos al reducir la “trazabilidad de los pagos” que se logra cuando alguien hace un pago por medios electrónicos y que el mismo Ministerio de Hacienda ha promovido con sus campañas como la Lotería Fiscal. 

Carolina Acuña
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