La creciente falta de capacidad eléctrica firme para alojar proyectos de alta demanda está impulsando el desarrollo de un nuevo campus de inteligencia artificial (IA) en Guanacaste.
Se trata de Palo Negro AI & HPC Campus, un complejo que integraría infraestructura digital de última generación con un modelo energético renovable para asegurar estabilidad y abastecimiento a gran escala.
La iniciativa, ubicada en Bagaces, plantea un centro de datos de alta densidad diseñado para cargas intensivas de IA, entrenamiento de modelos y cómputo científico.
Su diseño permite que el centro crezca por etapas y está preparado para equipos de alto rendimiento, además de un sistema de enfriamiento que combina métodos modernos con el uso del calor del subsuelo.
El objetivo es operar con altos estándares de eficiencia, continuidad y seguridad para industrias críticas.
El componente energético es el eje del proyecto. La zona de Bagaces ofrece acceso directo a recursos geotérmicos, solares y eólicos, lo que permite diseñar un esquema de generación renovable dedicado al campus.
Según sus impulsores, esta ubicación evita cargar aún más la red de la Gran Área Metropolitana y abre la puerta a coordinar con el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) nuevos acuerdos de largo plazo para asegurar suministro firme y estable.
La propuesta responde a señalamientos de expertos que advierten que, sin energía disponible y planificada, el país no puede competir por inversiones globales en inteligencia artificial y semiconductores.
La cercanía del campus a las fuentes de energía busca reducir pérdidas, garantizar estabilidad y ofrecer costos más predecibles, factores que resultan determinantes para compañías que operan con altos consumos eléctricos.
El proyecto también contempla alianzas con universidades y centros de investigación para fortalecer el talento local y generar encadenamientos en la región Chorotega.
Aunque se encuentra en fase de prefactibilidad, la coordinación temprana con las instituciones energéticas será clave para que el campus avance y permita atraer operaciones tecnológicas que hoy requieren infraestructura y energía que todavía no existen en el país.
“El diagnóstico es claro: si Costa Rica quiere competir por inversiones en inteligencia artificial, necesita nueva capacidad eléctrica firme y renovable. Palo Negro AI & HPC Campus nace precisamente para resolver ese cuello de botella: acercar la infraestructura digital a las fuentes de energía, y no al revés, pero para lograrlo necesitamos trabajar de la mano con el ICE, el Gobierno y los reguladores. Es una decisión estratégica del país”, dijo Stellio Bertossi, representante del proyecto Palo Negro AI & HPC Campus.