Gobierno quemará último cartucho para resucitar reforma fiscal
Enviar

El Gobierno quemará el último cartucho que le queda para resucitar la reforma fiscal y entregará un nuevo texto a los jefes de fracción de los partidos políticos en los próximos 15 días.

La iniciativa sacará de discusión el salario único de los altos jerarcas y modificará el impuesto de ventas por uno al valor agregado pero por un 13%.

“Buscamos reducir las críticas de las fracciones y por eso, mantiene comunicación individual con los diputados y promoverá una reunión de todos los jefes de fracción como la que se dio a finales de agosto para presentar la nueva propuesta”, dijo Luis Paulino Mora, viceministro de la Presidencia.

Sacar el salario único a los altos jerarcas de los principales poderes de la República redujo, sin duda, la negativa de algunas fracciones a sentarse a negociar.

Los partidos se quejaban de que esto incrementaría el gasto y que el proyecto original no aclaraba de dónde se sacaría el dinero en momentos de crisis fiscal.

“Nos parecía desproporcionado que se subiera tanto el salario al presidente, al ministro, a los presidentes de Supremos Poderes y a los del Tribunal Supremo de Elecciones y que eso lo pague la clase trabajadora”, aseguró Frank Camacho, diputado del Frente Amplio.

La intención de dejar esta iniciativa por fuera también cayó en tierra fértil en las bancadas del PLN, PUSC y ML.

Sin embargo, William Alvarado, diputado del PUSC, aseguró que no apoyará la iniciativa hasta que no se apruebe la reforma constitucional a la reglas fiscales para que los gastos corrientes no superen los ingresos, se congelen las plazas y se elimine el desperdicio.

La fracción del ML considera que, además de los cambios a las reglas fiscales, se requiere eliminar todos los pagos adicionales que se les hagan a los funcionarios públicos como pluses, anualidades y convenciones colectivas, entre otros.

La otra propuesta que detenía la discusión era modificar el impuesto de ventas por uno al valor agregado y ampliar la base al 15%, el Gobierno lo cambiará al 13%, sin embargo, las fracciones no quisieron referirse hasta que se analice cuál será el impacto de eso en las finanzas públicas.

“Esperaremos ver la nueva propuesta con más cuidado y determinar si la apoyaremos o no, porque no se trata únicamente de disminuir el porcentaje del IVA, sino saber si se incluyen servicios y qué impacto tendrá esto en el déficit fiscal”, destacó Paulina Ramírez, diputada del PLN.

El principal enemigo del Gobierno es el tiempo y así lo reconoce Luis Paulino Mora, quien afirma que aprobar esta iniciativa en primer debate, como lo solicitó hace unos meses, “es complicado” debido a que la agenda está concentrada en el informe final de la comisión investigadora de los créditos otorgados por el Banco de Costa Rica, un posible tráfico de influencias, la discusión del Presupuesto Nacional y la Ley de Recurso Hídrico.

La nueva fecha meta del Gobierno sería darle primer debate en enero, con el temor de que salga salpicado por los fuegos electorales.

 



Ver comentarios