Vilma Ibarra

Vilma Ibarra

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Miércoles 14 Abril, 2010


Hablando Claro
Ganó el rating

Apenas concluían las ediciones meridianas de noticias en la TV cuando se empezó a cocinar el plato principal del menú de las ediciones nocturnas: un zafarrancho en la Universidad de Costa Rica con desarrollo in crescendo de los acontecimientos se extendió a lo largo de toda la tarde lo que permitió (no puede haber hecho noticioso más propicio) el adecuado despliegue de cámaras y la cobertura completa (avances incluidos) hasta que se alzara el telón que abre ante nuestros ojos las escenas del día, a las 6.55 p.m. Segundos más, segundos menos. Porque los segundos cuentan.
Aunque los actos se originaran en razones (o más bien, sinrazones) totalmente diferentes, la gresca entre autoridades judiciales, profesores, empleados y estudiantes universitarios del lunes, me dejó el mismo mal sabor de boca que la noche anterior cuando tras llegar a casa de mi desconecte dominical, presencié aquellas imágenes vergonzantes de irracionalidad y violencia entre cartagineses y guapileños en el estadio Ebal Rodríguez…
¿Qué nos pasa? Estamos llevando nuestra convivencia cotidiana a niveles impensables de irritabilidad, irracionalidad, intolerancia y violencia (gesticular, verbal o física, en los hogares, los estadios, las carreteras, los estrados judiciales, los centros de estudios… entre nosotros mismos, contra nuestros amigos, rivales, parientes o contra quien ostente grado alguno de autoridad.
Pareciera como si tuviéramos la frustración y el desconsuelo tan a flor de piel que por ello cualquier detonante resulta suficiente para estallar en ira y furia hasta convertir a algunos de nuestros conciudadanos en los actores perfectos de las imágenes del talk show de la siguiente edición.
Podríamos estar tentados a adherir el argumento que emitió ayer la FEUCR explicando que todo obedeció a una agresión del gobierno “Arias-Chinchilla” orquestado de común acuerdo con el OIJ “para amedrentar al movimiento estudiantil y sindical de la UCR frente a las luchas que están por venir” léase —explicaron— la modernización de los muelles de Limón, la lucha por el convenio con la Caja para asegurar los cupos de prácticas para estudiantes de salud y la exigencia para la firma inmediata del convenio FEES para el financiamiento de las universidades. De verdad, me gustaría creerlo. Lamentablemente creo que la cosa es mucho más compleja que un acto de amedrentamiento en contra del Estado de derecho al estilo de las más burdas democracias…
En todo caso, antes (y después) que se aclaren los nublados del día: una cosa resulta incuestionable: el lunes, ganó el rating.

Vilma Ibarra