Fallece Carlos Denton Lister, pionero de las encuestas y referente de la opinión pública en Costa Rica
Con rigor académico y una convicción inquebrantable ayudó a fortalecer la democracia
El periodismo de opinión costarricense y centroamericano despide a una de sus voces más lúcidas y constantes.
Carlos Denton, presidente de la Junta Directiva de CID/Gallup, S.A. y columnista de LA REPÚBLICA durante más de tres décadas, falleció dejando tras de sí una huella profunda en la investigación de la opinión pública, el análisis político y la formación de liderazgo en la región.
Don Carlos fue un pionero en la realización de encuestas de opinión pública y estudios de mercado en Centroamérica, en tiempos en que medir el pulso ciudadano era todavía una tarea incipiente y, en muchos casos, incomprendida.
Con rigor académico y una convicción inquebrantable en la importancia de escuchar a la gente, convirtió los datos en una herramienta para fortalecer la democracia y orientar la toma de decisiones tanto en el sector público como en el privado.
Dóctor en Ciencias Políticas y una Maestría en Economía, credenciales que respaldaban una trayectoria intelectual sólida y respetada.
Fue catedrático en tres universidades, entre ellas la Universidad Nacional de Costa Rica, donde formó a generaciones de estudiantes que hoy ocupan posiciones clave en distintos ámbitos del país y la región.
En las aulas, como en sus columnas, combinaba profundidad analítica con una claridad didáctica que hacía accesibles los temas más complejos.
Autor prolífico, publicó varios libros a lo largo de su carrera. No era solo un investigador de la opinión pública; era, ante todo, un convencido de que la democracia se construye escuchando.
Durante más de 30 años, sus columnas en LA REPÚBLICA ofrecieron análisis agudos, a veces incómodos, pero siempre fundamentados. Su estilo directo y su independencia intelectual lo convirtieron en un referente obligado para comprender los procesos políticos y sociales de Centroamérica.
Más que un colaborador, fue un amigo: cercano en el trato, generoso con su tiempo y siempre dispuesto a aportar contexto y perspectiva cuando el país enfrentaba momentos decisivos.
En los últimos años, uno de sus mayores intereses fue la identificación y el fomento del liderazgo en los sectores públicos y privados de la región.
Creía firmemente que el desarrollo centroamericano dependía no solo de políticas acertadas, sino de líderes íntegros, preparados y sensibles al sentir ciudadano.
Ese compromiso con el futuro fue una constante hasta el final.
“Costa Rica ha perdido a un gran innovador, emprendedor y filósofo. Rosemary y yo hemos perdido a un gran amigo”, dijo Fred Blaser, copresidente de LA REPÚBLICA.
Hoy, quienes compartieron redacción, debates y café con él recuerdan no solo al académico brillante y al analista riguroso, sino también al hombre afable, curioso y profundamente humano.
Su legado trasciende cifras y gráficos: está en cada lector que encontró en sus palabras una guía para entender la realidad y en cada estudiante que aprendió que detrás de cada estadística hay personas reales.
Carlos Denton deja un vacío difícil de llenar, pero también una herencia invaluable: la certeza de que escuchar a la gente es el primer paso para construir sociedades más justas y conscientes.
LA REPÚBLICA honra su memoria y agradece, con profundo respeto y afecto, más de tres décadas de lealtad, pensamiento crítico y amistad sincera.