Roberto Dobles

Roberto Dobles

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Lunes 27 Abril, 2015

Noruega y Uruguay son reconocidos por sus políticas económicas de bienestar social… entienden que para prosperar hay que buscar un mix energético competitivo
 


 

Estrategia dual

Muchos países apoyan su progreso en una estrategia de desarrollo dual de sus propios recursos energéticos (renovables y no renovables) que evoluciona en el tiempo para potenciar su desarrollo económico y la mejora de la calidad de vida de sus habitantes.
Existen muchos casos exitosos de estrategias duales. Noruega es uno de ellos, al cual me he referido en otras ocasiones, por ser un país con un altísimo nivel ambiental y social y una población parecida a la nuestra.
Uruguay es otro caso exitoso que también tiene una población parecida a la nuestra y es igualmente reconocido internacionalmente por su estrategia de desarrollo de las energías renovables.
Un informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (World Wild Fund, WWF) “recalcó el liderazgo de Uruguay en energías renovables” y el periódico El País ha resaltado que “el 84% de la electricidad de Uruguay viene de recursos propios como el viento, el sol, la lluvia o la quema de desechos de los cultivos agrícolas”.
Al igual que en muchos países, en Uruguay también están conscientes de que las importaciones de petróleo para satisfacer sus necesidades energéticas no satisfechas con renovables es una enorme debilidad económica.
El Gobierno diseñó una estrategia para eliminar las importaciones de petróleo, aumentar la competitividad y la seguridad energética y generar nuevos recursos fiscales para el Estado.
Como complemento a su desarrollo de energías renovables, iniciaron un proceso de exploración de gas natural y petróleo en sus costas del Atlántico a través de contratos con empresas petroleras y gasíferas de reconocida capacidad técnica y financiera.
El Gobierno ha indicado que esta estrategia dual “no contradice su política de energías limpias” y que “estamos buscando petróleo ya que, para el transporte principalmente, seguirá siendo indispensable por mucho tiempo. Es una cuestión de supervivencia”.
Y “Uruguay anunció en enero el hallazgo de 20 potenciales depósitos de petróleo en el norte del país”, que potencialmente tienen también gas natural.
Noruega y Uruguay son reconocidos por sus políticas económicas de bienestar social y entienden muy bien que para poder prosperar hay que buscar un mix energético competitivo y seguro de recursos propios que evolucione en el tiempo.
Estos países, como muchos otros en el mundo, entienden que el desarrollo dual de sus propios recursos energéticos es un poderoso instrumento de desarrollo económico y social y de generación de grandes ingresos fiscales que potencian la prosperidad del país.
En Costa Rica se hace lo contrario. Tenemos una política energética llena de dogmas sin sustento técnico que conduce a energía cara, a una excesiva volatilidad del exterior (climática en el caso de las renovables y petrolera en el de las no renovables), y a masivas y crecientes importaciones de derivados de petróleo para abastecer las dos terceras partes de las necesidades energéticas nacionales.
Los perjuicios económicos y sociales para el país son evidentes.

Roberto Dobles