Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 7 Junio, 2017

Eliminando el dinero en efectivo

Uno de los candidatos a la presidencia favorece la eliminación total de colones en billetes y monedas, que son usados actualmente para más del 65% de las transacciones entre las personas en Costa Rica. Siguiendo el ejemplo de Suecia, el país sería el primero de las Américas en usar únicamente una moneda virtual.

Sería una acción/apuesta que no dejaría de ser complicada porque la moneda tica es de tipo “ersatz,” que depende de la fe de los habitantes en su gobierno para que tenga valor. En los últimos 30 años aproximadamente ha pasado de valer $1 = ¢8,75 a $1 = ¢580; el Banco Central de Costa Rica (BCCR) ha cambiado las reglas de juego varias veces y ahorita el valor depende de intervenciones esporádicas del BCCR basadas en criterios cuestionables. ¡Una cosa es Suecia, y otra es Costa Rica!

Con la devaluación los costarricenses han aprendido a ahorrar en otra moneda —por ejemplo el dólar— y cuidado si no se convierte la moneda estadounidense en la informal del país si se eliminan billetes. A través de la historia la moneda de un país estable y fuerte se ha convertido en la de varios con gobiernos que no inspiraban confianza. El florín, acuñada en Florencia, fue la moneda de Europa entre 1252 y 1533 y la libra esterlina fue la de mucho del mundo en los siglos 18 y 19. Por cierto, hay una diferencia entre el dólar, la moneda internacional de rigor del mundo actual, y el florín y la libra —el dólar también es de tipo “ersatz.”

Las ventajas para los habitantes de eliminar los colones en efectivo son pocas. Las personas podrían controlar mejor sus gastos y no estarían en peligro de que les robaran; supuestamente se sentirían más seguras. Pero para los gobiernos eliminar billetes y monedas sería especialmente beneficioso porque supuestamente podrían controlar todos los gastos en el país. Ya supuestamente no existiría dinero oculto “debajo del colchón”, o ingresos no reportados al fisco. Sería más difícil la evasión de los impuestos. El Banco Central no tendría que pagar a una empresa que imprimiera los billetes y ya no existirían “falsos.” El sector informal pudiera seguir operando (existe en Suecia), pero se tendría que desarrollar una “app” especial para permitir a los no bancarizados seguir operando.

Para realizar una medida de este tipo el Gobierno tendría que realizar un programa de educación de mucho costo y muy convincente. Y sobre todo tendría que convencer al público de que ahora sí funciona el sector público y que sería posible confiar en los que guían los destinos del pueblo.

Si no lograran este convencimiento y siguieran adelante con el plan de eliminar el colón en efectivo, es probable que el dólar estadounidense lo sustituyera.

El candidato presidencial que ofrece realizar esta transformación debería recordar que el costarricense es muy escéptico y un cambio de este tipo pudiera ser rechazado si no percibe que hay beneficios directamente para él con el cambio.

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