Logo La República

Lunes, 12 de noviembre de 2018



COLUMNISTAS


El zaperoco

Vilma Ibarra [email protected] | Miércoles 19 enero, 2011



Hablando Claro
El zaperoco

El politólogo Jean Paul Vargas sostiene que la anunciada renuncia a la curul del ex ministro de Hacienda y pieza clave del oficialismo para la reforma fiscal, Guillermo Zúñiga, no es más que la punta del iceberg. Y el iceberg dice es que nuestro sistema presidencialista está haciendo agua por falta de dirección política. En otras palabras, que el cambio climático tras años de advertir señales que la institucionalidad no ha atendido nos está derritiendo los glaciares políticos…
El gobierno no termina de organizarse y mostrar su brújula. Tenemos un montón de pseudo partidos políticos que no son más que divisas electorales que hacen bulla de vez en cuando pero no saben tampoco hacia adonde van. ¿Cómo es posible se pregunta una que minutos después que el Ministro de Hacienda entregue al Congreso la propuesta de reforma fiscal que habrá de debatir esta legislatura, los cinco partidos de oposición ya tengan un no por respuesta? ¿Sería que conocieron el documento desde antes, lo leyeron, estudiaron y elaboraron contrapropuestas? ¿O se trata de decir solo que no porque es más rentable políticamente? ¿Es que acaso los ciudadanos no merecemos el respeto mínimo de un debate serio, pausado y bien fundamentado, acerca de cuáles son las vías más adecuadas para la necesaria recaudación de dinero adicional para las arcas públicas? Una oposición fragmentada y sin norte, unida al calor del taran tan tan.
Y desde el oficialismo, la ocasión la pintan calva. “Los Arias” y “el gobierno”. Liberación Nacional es gobierno y oposición y no ha habido Dios posible (Natividad incluida) que logre un acercamiento entre la mandataria y su precursor político. Un zaperoco, decíamos chiquillos. Y nuestro Ministro de la Presidencia, con su innegable don de gentes pero sin lentes adecuados, dice no ver por ningún lado los fuegos electorales. ¡Auxilio! Estragos de la edad, sin duda, porque yo que soy contemporánea sé lo que se altera la visión cuando a uno no le alcanza el brazo.
Para ser sinceros también hay que entender que eso de la obsoleta prohibición a los funcionarios públicos para participar en política no ayuda en nada a los esfuerzos de don Marco por otear el horizonte. Mejor enfoque tendría si se le hubiese permitido asomarse el fin de semana por el portón del tajo, donde no solo hacía campaña política con buena parte de la dirigencia nacional verdiblanca don Rodrigo Arias que definitivamente se la ha creído, sino también la propia jefe de bancada quien días atrás dijo aquí mismo en LA REPUBLICA, que ella goza de la confianza de la Presidenta y por eso anda como chiquita con juguete, aferrada a una reelección que a mí me dejó más desubicada que…
En fin, este es el peripatético escenario del año político más productivo de la administración. El escenario en que se desenvolverá la discusión de la reforma fiscal que el país urge. Que Dios nos coja confesados.

Vilma Ibarra