Nuria Marín

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Lunes 30 Noviembre, 2009


Creciendo [email protected]
El mensaje detrás del mercado

Para los ticos, la celebración del Día de Acción de Gracias (Thanksgiving) en Estados Unidos resulta un tanto ajena. ¿Cómo comprender que una celebración como esta pueda ser tanto, o más importante, que las tradicionales fiestas navideñas?
Como estudiante de posgrado, tuve la oportunidad de vivir en Estados Unidos y apreciar el significado profundo y especial de esta celebración que va mucho más allá de la explotación comercial, a la que nos exponen las presiones del mercado.
Si bien es cierto, año tras año los medios y tiendas alimentan la presión por el consumo con iniciativas como las famosas gangas del “Viernes Negro”, día mágico en el que el mercado se vuelve loco con ofertas más allá de nuestras fantasías, también lo es que aún prevalece el espíritu inicial de valores y reencuentro familiar detrás de esta celebración.
Se trata de una tradición, nacida de una época de incertidumbre, de grandes desafíos, de supervivencia y de solidaridad. Es la historia de viajeros provenientes del Viejo Continente, mejor conocidos como Peregrinos, quienes en diciembre de 1620 arribaron luego de varios intentos y una larga travesía de meses a Plymouth (hoy Massachusetts) a bordo del barco Mayflower.
Se trataba de un grupo de valientes, muchos de ellos huyendo de grandes penurias económicas, persecuciones políticas o religiosas, algunos otros simplemente aventureros, su lazo en común, la esperanza, la búsqueda de oportunidades y el deseo por construir una comunidad plena en libertad.
Sabían sería una hazaña difícil, llena de obstáculos y de situaciones imprevistas. Sin embargo, era difícil de anticipar el inhóspito e inesperado invierno que tuvieron que enfrentar, del cual pocos sobrevivirían, y los que lo hicieron fue gracias a la mano solidaria en ayuda y alimentos recibidos por los nativos de la zona, los indígenas wamponoag.
Durante la primavera siguiente, los indígenas solidaria y desinteresadamente les enseñaron importantes trucos en el arte de la supervivencia local: la pesca, la caza, y más importante aún, a cosechar maíz y otros cultivos autóctonos gracias a lo cual pudieron tener en 1621 una espléndida cosecha.
Gracias a ella, tuvieron la oportunidad para celebrar en conjunto lo que sería el primer día de Acción de Gracias y el inicio de una linda tradición, la cual sería proclamada oficialmente como tal por el presidente Lincoln en 1863.
En la vida, sobran las oportunidades y las presiones para repetir cosas negativas del pasado, la recurrencia de conflictos y las guerras son prueba de ello. A veces resulta difícil comprender por qué nos cuesta tanto aprender de las grandes lecciones de la historia.
En esa dimensión, resulta aún más loable y emulable esta bella tradición de reunirse en familia y detenernos no solo a apreciar las bendiciones que hemos recibido durante el año, sino también buscar la oportunidad de practicar la solidaridad.