Carlos Denton

Carlos Denton

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Miércoles 12 Enero, 2011


EL IMPACTO DEL TIPO DE CAMBIO


Durante los más de 25 años de mini devaluaciones en el tipo de cambio colón/dólar siempre hubo debate sobre el impacto en la inflación de esas mermitas. Se decía que las mini devaluaciones diarias se hacían con base a un estudio permanente de la inflación de varios países cuyas monedas se incluían en una “canasta” de divisas; se comparaba con la inflación tica. Según el argumento, principalmente del Banco Central y sus allegados, se ajustaba el valor del colón porque la inflación nacional era más elevada que la de los otros países.
Las voces en contra del modelo decían que se había confundido el “huevo con la gallina” y que el valor del colón realmente no era producto de la inflación, sino al contrario, se producía inflación con la baja diaria en el valor de la moneda nacional.
No se podía decir, desde luego, que toda la inflación era producto de la devaluación, pero que por lo menos unos cinco puntos de un total de 12 o 13 pudieran achacarse al programa de las mermitas diarias. Con base en una serie de factores, incluyendo las mermas en el valor de la moneda, Costa Rica permanentemente se encontraba entre los países latinoamericanos con las tasas de inflación más elevadas.
Durante el cuarto de siglo de las mini devaluaciones Costa Rica logró construir un sector productivo/exportador de bastante fuerza; no se puede subestimar la importancia de las mermitas en ese crecimiento. El exportador vendía en dólares; los aumentos en sus costos locales se minimizaban por el crecimiento de la fuerza de la moneda que recibía por sus ventas en el exterior. Se incluye entre los exportadores de bienes y servicios a los de la industria turística.
Con el cierre de 2010 se nota una tasa inflacionaria significativamente más baja de la que se ha registrado en muchos años. Sin embargo, es bastante alta (más o menos seis por ciento) si se toma en cuenta que el motor del sector productivo es precisamente la exportación. Por un lado Costa Rica ha congelado el valor de su moneda en 500 colones por cada dólar, mientras que el costo de los insumos locales de los exportadores sube seis puntos anuales, aumento que no pueden pasar a sus compradores internacionales.
Al eliminar las mini devaluaciones, el gobierno ha logrado demostrar que sí impactaban estas en lo que es la inflación nacional. Pero no ha atacado con vigor los otros factores que producen la inflación, algunos que no están dentro del radio de acción del gobierno. Un ejemplo es la factura petrolera. Todo indica que esta va a crecer sustancialmente este año y de inmediato habrá alzas en todo desde el transporte público hasta en lo que es la energía eléctrica.
¿Debería el país regresar a las mini devaluaciones? Aparentemente no, tomando en cuenta su impacto en la inflación. Pero entonces el gobierno tiene que tomar medidas para eliminar o reducir los otros factores que producen inflación para reducir el proceso de debilitamiento en el sector productivo/exportador. Es cierto que ha dado a los habitantes en general un respiro con la reducción en el costo de lo que tienen que comprar. Pero si el sector exportador comienza a reducir sus operaciones, pronto habrá un empobrecimiento y una reducción en el bienestar del pueblo.

Carlos Denton
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