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El Huascarán no, el Chopicalqui si
Razones de seguridad llevaron al montañista nacional Warner Rojas a cambiar de montaña

“No me siento desilusionado por no haber logrado el Huascarán, sí un poco triste pues era la montaña a la cual venia, pero había dado todo lo mejor de mí, no había dejado nada guardado y había escalado una montaña difícil, muy difícil, tenía más de 30 horas de no dormir y 16 horas de caminar y escalar, no me puedo sentir mal”. Así relató desde Perú, Warner Rojas lo que está viviendo.
Y es que aunque salió ilusionado, la naturaleza manda y quien no la respete, y hasta le tema, puede pagar muy cara su osadía.
Rojas iba por el Huascarán, pero las condiciones de la montaña eran muy malas, con muchas caídas de bloques de hielo, avalanchas y también caídas de rocas.
“La decisión de no ir al Huascarán fue muy difícil pues estoy en Perú por esta montaña al igual que mi amigo Harry Kikstra pero la tomamos luego de escuchar a mucha gente de acá, montañistas, guías, guarda parques del Parque Nacional Huascarán e incluso a un par de montañistas españoles que intentaron escalarlo y no les fue posible”, relató Rojas. “Ante tanta indicación de que la montaña estaba muy mal optamos por no ir, esto pensando en nuestra seguridad, ya que en las condiciones que está la montaña un accidente fatal es muy fácil de ocurrir”.
Pero Rojas y su amigo Kikstra no se quedaron de brazos cruzados y allí mismo determinaron escalar la montaña Chopicalqui, de 6.354 metros de altura y ubicada muy cerca del Huascarán y donde fue acompañado por un montañista peruano.
“Iniciamos a los 4.100 metros de altura y nos dirigíamos a un campamento ubicado a 4.900 metros, durando tres horas, en medio de fuertes pendientes de arena y rocas. Durante el ascenso observé como un bloque de hielo del tamaño de una refrigeradora se venia al suelo llevándose otras estructuras, quedando convencido de que mi decisión de no ir al Huascarán había sido la correcta”, comentó.
Tras acciones riesgosas los tres lograron ir escalando metro a metro, luchando contra el fuerte viento y terrible frío, en busca de la cima d e la montaña.
“Al ser las 6.30 a.m. estábamos llegando a la cumbre del Chopicalqui, que alegría el estar allí y de poder poner la bandera de Costa Rica en ese punto por primera vez”, relató desde Perú.
Pero, en la cumbre solo hubo tiempo para hacer las fotos de rigor y tomar un poco de agua, ya que acto seguido los tres montañistas iniciamos el descenso, que fue igual de riesgoso que el ascenso.
“Al final llegamos a la carretera, donde nos esperaba un taxi para llevarnos de regreso al pueblo de Huaras a las 4.10 p.m. Justo acá celebramos la cumbre del Chopicalqui, estábamos en un lugar seguro de nuevo. Tanto Edwin, Harry y yo llegamos a la conclusión de que el Chopicalqui es técnicamente superior al Huascarán y ha sido un entrenamiento perfecto para el Everest”, cerró el costarricense.

Cristian Williams
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