Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 2 Junio, 2015

Reflexiones

El gigante de San Ramón


Andrey Amador es la mejor sorpresa que ha tenido el deporte costarricense en este 2015. Su entereza como corredor ha quedado plasmada en las carreteras italianas, españolas y francesas, entre otros sitios donde ha corrido y dado muestras de su gran capacidad como atleta. La historia del hoy número cuatro del Giro de Italia es una clara muestra del sacrificio y del poder de la persistencia, la capacidad de no dejarse derrotar por los obstáculos, caídas o inclusive derrotas en momentos previos. El hombre de hierro, como se ha venido llamando a nuestro principal exponente del ciclismo de ruta, por su gran fortaleza en las carreras y su incansable inspiración de ganador, ha demostrado en las últimas semanas de qué está hecho este pequeño gigante de San Ramón.
En un país donde el facilismo y la falsa visión, así como el oportunismo mezclado con clientelismo se ha vuelto común, sobre todo en las esferas políticas y algunos ámbitos de la vida social y económica, nuestros jóvenes requieren figuras fuertes y ejemplos de entereza, sacrificio y persistencia.


La faceta deportiva de Andrey da cuenta de su gran capacidad como ser humano, de un hombre que es capaz de no abandonar la competencia aun en momentos en los que cualquier otro lo hubiese hecho. El dolor de sus travesías, muchas veces en solitario para poder completar el Tour de Francia o sus caídas, en el Giro en momentos claves de su carrera, lo han hecho un ciclista fuerte, un hombre de hierro, algo que ha quedado demostrado al enfrentarse muchas veces solo, a los mejores equipos y pedalistas del mundo.
Andrey, como tantos otros destacados costarricenses, es un claro ejemplo del valor de la perseverancia, la consistencia, el esfuerzo diario por mejorar. Competir durante semanas en una carrera que da cuenta no solo de la capacidad física de un atleta, sino de lo que está hecho como ser humano, es clara muestra de su gran logro para este pequeño país.
Sí costarricenses, sigamos el ejemplo de este ramonense que le da una lección al mundo y que ha puesto a Costa Rica en el mapa del ciclismo mundial. Hagamos un esfuerzo adicional cada uno, desde nuestro trabajo, nuestras familias, nuestra posición como estudiantes o ciudadanos. Hagamos valer nuestra nacionalidad y dejemos la mediocridad, la pereza, la doble moral y, sobre todo, el facilismo que impera en nuestro medio social. Grande Andrey por demostrarnos a los ticos que sí se puede.

Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com