Vladimir de la Cruz

Vladimir de la Cruz

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Miércoles 16 Mayo, 2018

Pizarrón

El plebiscito del cantón de Paraíso, de Cartago

La democracia costarricense, como sistema, y como sistema de participación ciudadana, se ha ido perfeccionando en el tiempo. Entre los mecanismos más importantes que se han ido estableciendo están el plebiscito y el referéndum. Estos son sistemas de participación directa y decisiva de los ciudadanos. Junto a estos existen también la consulta popular, la iniciativa popular, el referendo local y el nacional, aprobado en 2002 y que por primera se hizo uno en 2007. Existe además el cabildo, históricamente desde los días previos, durante y posterior a la Independencia.

El plebiscito evolucionó de la consulta para asuntos administrativos cantonales hasta para la revocatoria de mandato del alcalde.



El plebiscito administrativo, para discutir asuntos limítrofes de provincias existe desde 1949. En 1970 se regularon en el Código Municipal las consultas populares y en 1998 se establecieron claramente el plebiscito, el referendo, el cabildo y el plebiscito de revocatoria de mandato del alcalde, a nivel municipal.

El plebiscito de revocatoria de mandato del alcalde permite que la población de un cantón se pronuncie a favor en contra de la separación del cargo de Alcalde de su cargo. Al efecto existe un Manual, elaborado por el Tribunal Supremo de Elecciones, desde 1998, para la realización de estas consultas populares.

El plebiscito debe su nombre a la consulta que antiguamente en Roma se hacía de convocatoria, a la plebe, es decir al pueblo, como hoy lo entendemos.

el plebiscito de revocatoria de mandato del alcalde no es una forma de elección. Discute el plebiscito el continuar o no en el nombramiento de un alcalde que puede considerarse mal hecha, porque quien se desempeñe en el cargo de alcalde no esté realizando bien su función, y se somete ese ejercicio de cargo político, para que los electores digan si el alcalde cuestionado debe continuar o no el cargo.

El plebiscito de revocatoria de mandato del alcalde no elige alcalde, se destituye al que existe y su cargo lo asume el vicealcalde que corresponda, para terminar el mandato legal del mismo. De manera que si el próximo domingo se acuerda destituir al alcalde del cantón de Paraíso de Cartago, como está convocado este plebiscito, le sustituye el o la vicealcalde hasta 2020, cuando se realicen de nuevo las elecciones nacionales de todas las municipalidades y alcaldías.

Plebiscitos como este solo se han intentado en el cantón de Oreamuno de Cartago, en 2004.

Se necesita que vote el 10% del padrón electoral del cantón, y que de este porcentual al menos dos terceras partes de los electores empadronados se pronuncien a favor de lo que se consulta para que tenga validez y efectividad el resultado de la votación. En el cantón de Pérez Zeledón ya se dio un plebiscito similar al que se va a realizar en Paraíso ce Cartago, el próximo domingo 20. En Pérez Zeledón los habitantes y electores votaron por la destitución del alcalde la que se hizo efectiva.

El próximo domingo 20 de mayo está convocado el plebiscito para resolver si se destituye o no al alcalde del cantón de Paraíso de Cartago. Es muy importante su realización porque con este plebiscito se va afirmando y consolidando esta figura del derecho político, y de los derechos políticos ciudadanos, que en algún momento debe evolucionar para que esta figura de destitución la tengamos establecida para otros funcionarios públicos de jerarquía nacional, donde ahora no existe. Se apruebe o no la destitución del alcalde de Paraíso la sola realización del Plebiscito es lo importante, como práctica democrática ciudadana. Es parte de la escuela política que debemos desarrollar para mejorar nuestro sistema democrático de representación popular.

El plebiscito que está convocado para el domingo 20 en Paraíso de Cartago se gestó en la propia Municipalidad, y cuenta con un Grupo Pro Plebiscito que lo impulsa. Entre los temas de fondo que están detrás de este plebiscito se tienen asuntos de honestidad, de probidad, de transparencia y de apego a la ley, con pruebas documentales conocidas por los miembros de la Municipalidad, y del ejercicio de la gestión que realizan el alcalde, y su equipo de funcionarios municipales que le acuerpan y apoyan en sus gestiones político administrativas.

El plebiscito es una forma de ejercitar el derecho del control político y el derecho de exigir cuentas a los funcionarios públicos, cuando no las dan adecuadamente o las dan insatisfactoriamente recibidas.

Con la convocatoria del plebiscito y su realización la historia del cantón de Paraíso tiene un parteaguas, un antes y un después de este Plebiscito, de allí su trascendencia. Con este también se tiene planteada la posibilidad de reestructurar el Municipio. Con la participación ciudadana en el plebiscito se espera también reformar la moral pública del control político, frente a los actos de corrupción que se han venido conociendo en la vida nacional desde 2017 de manera amplia.

Se trata de que por la vía del plebiscito se sancione a quienes, en esta Municipalidad de Paraíso, en el propio concejo municipal, les han acusado de abusar del poder, y que con base a acusaciones que se han plateado en la Fiscalía General de la República, también se puedan establecer las acusaciones del caso y las sanciones respectivas.

Este plebiscito del cantón de Paraíso se inició en su trámite en setiembre del 2017. Se ha cumplido con todas las formalidades de su convocatoria. Para quienes lo convocan consideran que la Municipalidad, en manos del alcalde actual, se ha derrumbado y ha declinado en todos sus aspectos. No hay en este plebiscito afanes ni intereses personales de quienes han impulsado su convocatoria y realización. Su interés ha sido la Municipalidad, su gestión, su buena gestión.

El Comité Cívico que impulsa el plebiscito ha comprobado por encuestas realizadas el alto grado de descomposición moral, y de corrupción, que un 85% de los ciudadanos del cantón de Paraíso dice conocer y dice estar informado. Junto con un 81% de ciudadanos que considera que la actual labor del alcalde es mala o muy mala, y que un 91% votaría a favor de la destitución del alcalde en caso de realizarse el plebiscito, que se llevará a cabo el próximo domingo 20 de mayo.

En la Procuraduría de la Ética hay expediente contra funcionarios de la Municipalidad, donde se vincula al alcalde por incumplimiento de deberes, en control de trámites y permisos que se otorgaron para algunas construcciones. Del mismo modo hay pronunciamiento de la Procuraduría General de la República sobre otros casos de que se acusa al alcalde.

Alrededor de este plebiscito hay una serie amplia de denuncias que se han hecho, que han conducido para que el próximo domingo el pueblo paraiseño se pronuncie sobre si debe continuar o no el alcalde actual, Marvin Solano Zúñiga, en ejercicio del cargo.

Quienes son electos para el Concejo Municipal, como su alcalde, lo son para servir al pueblo, a su comunidad. Si en ello incumplen debe sustituírseles. Para ello existe el plebiscito de revocatoria de mandato del alcalde, como se está convocando el plebiscito para el próximo domingo 20 de mayo. El pueblo de Paraíso de Cartago tiene una extraordinaria posibilidad de discutir esta situación en ese plebiscito, y tiene una oportunidad de enseñarle al resto de la ciudadanía este instrumento democrático popular de control político sobre la gestión pública de sus gobernantes.

La necesidad del plebiscito está al margen de cualquier consideración electoral inmediata. Es la necesidad de ordenar y de corregir el funcionamiento municipal desde su cabeza institucional.

La realización del plebiscito es una muestra del funcionamiento democrático cantonal y nacional. Para el alcalde cuestionado mismo es una oportunidad de enfrentar su gestión ante el electorado municipal.

El país entero debe estar atento a lo que suceda el próximo domingo en Paraíso de Cartago. La realización de este plebiscito de revocatoria de mandato, es un escalón más en la lucha democrática nacional por hacer de este instrumento político popular más que un derecho, en el papel, una práctica de ejercicio democrático en todos los ámbitos de la vida nacional, donde haya funcionarios electos de resultados de representación popular. Y, es una clara advertencia a todos los funcionarios públicos, ahora municipales, de que se puede accionar contra las malas prácticas administrativas, de gestión, y contra la corrupción y la falta de probidad en el ejercicio del cargo. Pero, sobre todo, es una muestra de valor de la población, y del electorado, en este caso de Paraíso de Cartago, como lo hicieron en Pérez Zeledón, de votar contra la continuidad del mandato del alcalde, por considerar que ha faltado a su Pacto Social, de la representación popular que le fue encomendada.

¡A fortalecer con el plebiscito de Paraíso el derecho de revocatoria de mandato! ¡Adelante, pueblo paraiseño con el ejercicio de sus derechos ciudadanos, con el ejercicio de sus derechos políticos, y con el derecho de revocar el mandato del alcalde! Estoy con sus luchas democráticas.