“El estrés puede traer consecuencias fatales para la salud”
“El estrés no va a desaparecer, cada vez nuestra sociedad se complica más”, advirtió Fernando Mena, psicólogo. Esteban Monge/La República
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El colapso vial, el exceso de trabajo, estar rodeados de tecnología e información, y esto unido a la mala alimentación, pueden detonar el estrés en las personas, el cual de no tratarse puede afectar la salud física y emocional.

El año pasado, la Caja de Seguro Social reportó más de 3 mil consultas en diferentes centros médicos por enfermedades vinculadas al estrés, como depresión, migraña, contractura muscular, gastritis y colitis.

En la semana de la Salud Mental, Fernando Mena, psicólogo, explica cómo identificar este padecimiento antes de que se convierta en un mal crónico con el que se debe aprender a vivir y para que no afecte el organismo.

¿Qué significa tener una buena salud mental?
Tener una buena salud mental es difícil en este mundo lleno de necesidades y apuros, pero es cuando la persona tiene hábitos saludables en cuanto a alimentación y ejercicio y sabe actuar ante la presión.

¿Qué desencadena el estrés?
A veces sentimos que algo nos abruma y que nuestros recursos no son suficientes para afrontar una situación particular o varias. La aparición de un cáncer, un derrame o falla cardiaca; un cambio en la posición de trabajo; la muerte o desaparición de un familiar. El estrés puede llegar a niveles extremos y convertirse en algo crónico con consecuencias fatales para la salud.

¿Cuáles son esas repercusiones que trae para la salud?
Cuando se prolonga puede desencadenar enfermedades cardiovasculares, cambios en la presión arterial, hay personas que se vuelven hipertensas; produce afectaciones a nivel gastrointestinal; también males neuropsiquiátricos; se dan manifestaciones de depresión, ansiedad, pensamientos fatalistas. Son repercusiones muy diversas, pero que afectan tanto la salud física como la psicológica.

¿Cómo identificar los primeros signos?
Esa sensación de manos frías, palpitaciones y paladar seco, sentimos que necesitamos agua, las pupilas se dilatan. Esa es una reacción lógica.

Si el estrés es inherente a nosotros, ¿cómo superarlo?
Podríamos tener remedios “caseros”, como una buena dieta con vegetales y frutas, evitar la comida “chatarra”, no ser sedentario y practicar regularmente ejercicio. Aprender a lidiar con el estrés a veces resulta fácil decirlo pero no llevarlo a cabo. Consultar técnicas de entrenamiento para mediar las situaciones de estrés y tener una capacidad resolutiva, entrenamientos en relajación y respiración o el uso de aparatos que miden movimientos y hacen lecturas de presión sanguínea.

¿Los menores de edad también lo padecen?
Generalmente cuando las personas son mayores de 15 años hay una posibilidad de conversar, pero a los pequeños menores de seis años o menos, se les hace difícil comprender qué les pasa. La separación de padres, la muerte de una mascota, la desaparición de un miembro de la familia, todo puede hacer que el niño comience a tener manifestaciones. Se debe prestar atención y recurrir a los profesionales en salud.


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