Pedro Oller

Pedro Oller

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Martes 12 Enero, 2010


¿Disipar dudas o sembrarlas?

Llama la atención que el TSE, valiéndose de una interpretación muy suya –—como corresponde, por materia y competencia— se haya volado de un plumazo el recuento manual de votos en aras de “un nuevo formato de escrutinio”. Tal parece que el TSE le lleva pereza a la comprobación que, como en el caso de la elección de 2006 resultaba exigida toda vez que don Oscar ganó con menos del 1,5% de margen sobre Ottón Solís. Así expresamente diga que menos del 2% los pondrá a trabajar en el recuento obligado, no interpretativo.
En palabras de su presidente, quien nos regaló la noticia dos días antes de las fiestas navideñas —a ver si pasaba inadvertida— “La resolución que interesa fija con toda claridad y contundencia que el Tribunal realizará el escrutinio con base en los resultados del cómputo efectuado por las mesas, por las casi 7.000 mesas distribuidas en todo el país, no siendo procedente como regla de principio que el Tribunal recuente los votos (...)”. Argumenta que la decisión está fundamentada, no solo en el nuevo Código Electoral, sino también en el criterio —entre otros— del diputado Sergio Alfaro del PAC.
¡Oh sorpresa! Don Sergio en LA REPUBLICA del sábado anterior dice sin ambages que el: “(…) TSE va más allá de la interpretación y entra a legislar, valiéndose de una palabra en un artículo para contradecir el mandato y el espíritu de la Constitución Política y del Código Electoral en materia del escrutinio”. Dios nos libre de una Sala Quinta.
Sin entrar en dimes y diretes, que poco importan, valga preguntar: ¿por qué si todos los partidos políticos en contienda insisten en la necesidad del recuento manual de votos, el TSE se resiste?
Los dos partidos que lideran las encuestas han manifestado:
“El Partido Liberación Nacional anunció su apoyo ante una posible reconsideración del Tribunal Supremo de Elecciones de realizar el conteo manual de los votos para las próximas elecciones con el fin de hacer más transparente el resultado final”. Mientras que los libertarios también enviaron una nota al TSE pues consideran “que el proceso electoral no debe dar lugar a dudas a los participantes. No tenemos por qué cambiar el doble conteo si ha funcionado bien”.
En medio de una apatía notable luego de la amnistía publicitaria de fin de año y, para peor de males, una campaña absurda que lejos de cautivar, desalienta, ¿por qué contribuir por interpretación que conlleva omisión, al desgano electoral?
Dios nos libre de una segunda ronda. Me declaro cansado de tanta votación en tan poco tiempo (segunda ronda con Abel, incertidumbre con Arias, referéndum para Cafta). Creo que muchos comparten este fastidio, y reitero, una campaña sin ideas ni perspectivas sobre el país que somos pero más allá, sobre el que debemos ser, ahuyenta cualquier buena voluntad.
¡Por el menos malo...! Por favor...