Leiner Vargas

Leiner Vargas

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Martes 9 Julio, 2013

El dolor del sistema económico seguirá, mientras el obsoleto modelo monetarista siga siendo el único instrumento al que se escucha en las cuatro paredes del ente emisor


Reflexiones

Des-control monetario

Las medidas monetarias por lo general buscan mantener un equilibrio de los macro-precios en el mercado. Esencialmente se trata de ajustar la oferta monetaria a algún parámetro preestablecido de demanda que asegure que no existan presiones inflacionarias. El modelo completo para una economía abierta se convierte en lo que conocemos como programa monetario y que se realiza, una vez cada año y se revisa a mitad de periodo, por la autoridad monetaria o Banco Central.
Hace solo seis meses la autoridad monetaria planteó una serie de medidas para reducir las presiones inflacionarias del país, como era de esperar y lo advertimos en distintos medios, incluida esta columna, el resultado sería el peor de los mundos posibles.
El Banco Central continuó con su argumento de reducir la inflación y lo único que logró fue generar mayor desempleo y agudizar la tendencia recesiva que marca el ciclo económico.
La desaceleración económica de los últimos meses es evidente, mientras los monetaristas a cargo del Central siguen pensando en restricciones cuantitativas al crédito con sus modelitos desfasados y obsoletos, generando un claro descontrol monetario.
Ciertamente en una economía abierta como la nuestra y con varias monedas como medio circulante el control del crédito no tiene ningún sentido económico más que el sentido de complacer la inoperancia de quienes están a cargo de nuestra política monetaria. El tipo de cambio sigue picando en la banda de abajo y ahora con el estallido de la burbuja de las tasas pasivas, controlar la cantidad de crédito solo ha provocado mayor recesión, desempleo y por supuesto pérdida de calidad de vida para la población.
Es lamentable que por la cabezonada de algunos no tengamos un repunte en serio en el crecimiento económico. Repensar la ecuación monetaria y eliminar de inmediato la restricción al crédito son dos medidas urgentes en el accionar del Banco Central, si bien no es de esperar grandes milagros de corto plazo, al menos no se seguirán minando los esfuerzos productivos como hasta la fecha.
No estamos en los ochentas donde el recetario monetario tenía fundamento, vivimos en el siglo XXI, donde el empleo, la inversión física y el fomento productivo son vitales para el crecimiento económico.
Hoy, seis meses después y con los resultados a la vista, no tengo más que volver a decirles a Rodrigo Bolaños y a los miembros de la Junta Directiva del Banco Central que es mejor retroceder y soltar las medidas recesivas que empujaron hace unos cuantos meses, y que no tiene sentido continuar estrujando el crédito en una economía que viene claramente desacelerándose.
Si su modelo no funciona para la variable empleo que es vital en el sistema, revise o sustituya el modelo, no intenten seguir montando un cuadrado donde al parecer existe un rombo, el dolor del sistema económico seguirá, mientras el obsoleto modelo monetarista siga siendo el único instrumento al que se escucha en las cuatro paredes del ente emisor.

Leiner Vargas Alfaro
www.leinervargas.com