Natiuska  Traña

Natiuska Traña

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Miércoles 20 Junio, 2018

Desayuno sin Pinto

¿Sabían que el café más caro del mundo se fabrica con excremento de gatos civetas? Bueno ese no es el que me estoy tomando hoy porque además cada taza cuesta aproximadamente $80, pero me imagino que muchos nos tomamos un café medio amargo el domingo pasado con el fracasado partido de la Selección Nacional contra Serbia.

En Costa Rica se padece del síndrome de todología, sabemos y opinamos de todo; en este particular todos fuimos directores técnicos y el país ha manifestado su disconformidad con la dirección técnica del equipo nacional y su rendimiento en los últimos partidos.

En el mundial de Brasil 2014 ocurrió un evento sin precedentes, una alineación de los planetas convirtió a la tricolor en la revelación de la Copa; en la fase de grupos solo tuvo un gol en contra y no perdió ningún partido frente a tres excampeones mundiales superando el temido “grupo de la muerte”. Ni siquiera en el partido contra Holanda tuvo un marcador negativo, la derrota se dio en los penales. Sin duda el nivel de fútbol dejó muy en alto al país en este deporte.

Cuatro años después la historia es diferente, ¿qué cambió? —Se le vino a la cabeza el mismo nombre que a mí— Pues sí, se cambió al director técnico Jorge Luis Pinto, en medio de uno de los mayores dramas de telenovela del fútbol nacional.

La selección de Pinto demostró una entrega en la cancha, disciplina, seguridad, orden, actitud, con 11 gladiadores en cada encuentro, que tenían la camiseta bien puesta.

Prueba de lo anterior es que la disciplina paga, el trabajo duro en equipo da resultados y para mantenerse vigente hay que estar en constante actualización. Los ticos muchas veces somos conformistas y lo queremos todo fácil, la improvisación y la poca profundidad que se le da al tratamiento de los problemas no solo pasa en el fútbol, pasa en todos los ámbitos. Es imposible sin preparación o disciplina adecuada “ganar títulos” y la rigurosidad, rigidez y carácter del director técnico generaron el compromiso de los jugadores, sin dejar de lado que Pinto además era obsesivo-compulsivo estudiando los equipos contrarios precisamente para generar la mejor estrategia con el equipo.

En 2014 Pinto se emocionó cuando le dijeron que jugaba en el “grupo de la muerte”, el domingo pasado, se consideraba que ganarle a Serbia era la “oportunidad” para pasar a la siguiente etapa.

Somos un país donde el mejor recurso es su gente, somos “pura vida”, el país más feliz del mundo, pero esa actitud nos ha sumido en el conformismo y la muestra que vemos en el fútbol se refleja en todos lo ámbitos; hace años que dejamos de tener rumbo y visión de futuro, como sociedad carecemos de estrategias y de soluciones colectivas. Si queremos que haya cambios debemos amarrarnos las enaguas y los pantalones para dejar de ser parte del problema y brindar soluciones. Es cierto que a veces usted y yo sentimos que no podemos hacer nada y que los que toman las decisiones están en la clase política, en ese caso sea un director técnico de esta “Selección Nacional”, tomando el papel ciudadano irreverente, cuestione a sus gobernantes, encare públicamente y exija respuestas, infórmese de lo que pasa en el país y no solo de “pedazos” de realidad nacional que pasan por las noticias y que se leen en Facebook, deles seguimiento a Carlos Alvarado y a los ministros y a los 57 empleados que tiene en la Asamblea Legislativa, usted les paga el sueldo con los impuestos, entonces vigile a dónde viajó, qué proyectos votó y recuérdele que llegó al poder por su voto. Deje de alabar las instituciones que le prestan mal servicio y le cobran un ojo de la cara por mantenerlas, recoja la basura, recicle y regrésele al país de lo mucho que le ha dado.

El viernes es el juego contra Brasil, la esperanza es lo último que se pierde. ¡Viva la Sele!