Demócratas quizá obtengan mayoría en Senado, pero no será fácil
Donald Trump, candidato republicano durante su discurso en la convención de American Legion. Bloomberg/La República
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Los demócratas tienen buenas posibilidades de conseguir el control del Senado estadounidense en noviembre, gracias en parte a una reacción en contra de Donald Trump, pero no va a ser tan fácil como esperaban.
La mayoría de los candidatos republicanos al Senado han tenido campañas sólidas y bien financiadas que se han centrado en cuestiones locales de sus respectivos estados y se han distanciado de los muchos pasos en falso de Trump. Los actuales senadores se han defendido de los desafíos de la extrema derecha, y los grandes donantes del partido Republicano, como los multimillonarios hermanos Koch, han usado su dinero para salvar escaños en el Senado mientras se abstenían de apoyar a Trump.


Sin embargo hay otra fuerza en juego: en muchos estados a los senadores republicanos les está yendo mejor que a Trump, quien por su parte se ha recuperado un poco de la caída que sufrió en las encuestas de popularidad después de las convenciones. Eso significa que algunas personas que podrían apoyar a la candidata demócrata Hillary Clinton también podrían respaldar a un republicano para el Senado.
"Creo que esta tendencia de dividir el voto va a regresar”, dijo Jennifer Duffy, editor sénior de Cook Political Report. “Una de las razones principales es que Clinton no es mucho más popular que Trump y arrastra sus propios lastres políticos”.
Trump ha cerrado algo la brecha con Clinton en los últimos días. Una nueva encuesta de CNN/ORC mostró al magnate con una ventaja de dos puntos.
No obstante, aunque Clinton va a la cabeza en la mayoría de las encuestas, sobre todo en estados clave conocidos como oscilantes, algunos senadores republicanos están empezando a hacer campaña abiertamente sobre la necesidad de un Senado republicano para mantenerla a raya. John McCain en Arizona, Marco Rubio en Florida y Pat Toomey en Pensilvania son algunos de los políticos que han transmitido ese mensaje.
McCain y Rubio, coautores de la reforma migratoria del Senado de 2013 que incluía una vía a la ciudadanía para los inmigrantes no autorizados, han respaldado la candidatura de Trump aunque critican muchas de sus declaraciones. Ambos superan a Trump en las encuestas.
Florida y Ohio son dos lugares donde Trump podría perder aunque los senadores republicanos podrían ganar.
“Hay muchos electores que diferencian a Trump de otros republicanos”, dijo Duffy.
Pese a esto, el mapa en general augura buenas noticias para los demócratas. En Wisconsin el senador Ron Johnson lleva meses perdiendo frente al exsenador Russ Feingold, algunas veces por dos dígitos.


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