“Demanda de dólares no ha sido tan acelerada como la oferta y eso baja su precio”: Pablo González, de Mercado de Valores
Dólar cerraría entre los ¢480 y ¢490 en 2026, según experto
El tipo de cambio del dólar continúa en niveles históricamente bajos y, según Pablo González, analista de Mercado de Valores de Costa Rica, las condiciones que han impulsado esa tendencia se mantienen vigentes.
El especialista explica que el fuerte ingreso de divisas, impulsado por las exportaciones, las zonas francas, el turismo y la inversión extranjera, sigue superando la demanda de dólares, lo que mantiene presiones hacia una mayor apreciación del colón.
Aunque prevé que entre julio y octubre podrían presentarse episodios temporales de aumento en el precio del dólar por factores estacionales del mercado cambiario, González considera que la tendencia general seguirá siendo a la baja.
Incluso, proyecta que el tipo de cambio cierre el año en un rango de ¢480 a ¢490, aunque advierte que eventos como un aumento sostenido en los precios internacionales de las materias primas, alzas aceleradas en las tasas de interés o cambios en el flujo de capitales podrían modificar ese comportamiento.
El tipo de cambio del dólar se ha mantenido en niveles históricamente bajos en comparación con años anteriores. ¿Cuáles son los principales factores que explican este comportamiento?
Algunos elementos que inciden en la formación del precio en el mediano y largo plazo son, por ejemplo, la balanza de pagos, la inversión extranjera directa, los términos de intercambio, la malla productiva y el grado de apertura de cuenta de capitales, entre otros.
En los últimos años, estos elementos han mostrado dinámicas favorables a la entrada de divisas al país; por ejemplo, el aumento en las exportaciones, asociadas con un cambio estructural en la malla productiva desde los años 90, que también repercute en una disminución de la cuenta corriente de la balanza de pagos, cuyo déficit sigue cubriéndose con recursos de inversión directa y mayor acceso a fuentes de financiamiento exterior.
¿Qué escenarios proyectan para el precio del dólar en los próximos seis meses?
Pero en el corto plazo, en el día a día, importan los flujos, que son los que determinan los movimientos diarios del tipo de cambio. Acá se pueden identificar algunos elementos, relacionados con la misma dinámica antes mencionada, que interactúan en la determinación del precio.
Por ejemplo, la oferta de divisas viene de actividades con ingresos en dólares, como manufactura y servicios de zonas francas, turismo receptor, pagos por productos exportados, entre otros, que, dadas sus necesidades en colones, requieren cambiar divisas para sus operaciones cotidianas.
Por el lado de la demanda se pueden enumerar, entre otros elementos, el turismo emisor, inversiones en el exterior (operadoras de pensiones, puestos de bolsa, fondos de inversión), importaciones, pago de intereses de deuda pública, pago de factura petrolera, entre otros.
La dinámica de la demanda no ha sido tan acelerada como la oferta, por lo que se ha generado un exceso de divisas que tiende a agravarse, lo que repercute en movimientos a la baja en el tipo de cambio.
En el flujo de divisas, que es medible a partir de la oferta y demanda de divisas, se han identificado algunos patrones de comportamiento usual y regularidad en las dinámicas del Monex y las ventanillas.
Si bien en los últimos años han sido menos notables, dada la magnitud del exceso de dólares, en general se espera que en el tercer trimestre el mercado registre menos oferta y la demanda sea más estable, por lo que se pueden dar momentos en que se observen presiones al alza en el tipo de cambio. Esperamos esos movimientos entre julio y octubre.
Luego, hacia los dos últimos meses, nuevamente las presiones hacia la apreciación se harían presentes.
Esperamos que el tipo de cambio ronde los ¢480-¢490 hacia finales del año, proyección con sesgo hacia la baja. Esto quiere decir que, al contemplar los escenarios de riesgo, existen más presiones hacia la baja.
¿Cuáles son las principales variables nacionales e internacionales que podrían modificar la tendencia actual?
Considerando la tendencia general del mercado cambiario de los últimos tres años, si, por ejemplo, se diera algún choque internacional de oferta prolongado, que suba los precios internacionales de materias primas, se generaría una mayor demanda de divisas para pagar el consumo de dichos productos, lo que podría repercutir en presiones al alza en el tipo de cambio.
Acá se habla de una situación como la observada a partir de abril con el aumento en precios de combustibles, pero que tenga una duración mayor que la convierta en un evento disruptivo del mercado cambiario.
Otro ejemplo que puede cambiar la tendencia es un alza acelerada en tasas de interés internacionales, que saque capitales para aprovechar diferenciales cambiarios; o, por ejemplo, un deterioro fiscal sostenido, que puede tener un efecto similar en cuanto a salidas de capital.
A nivel interno, una mayor apertura de cuentas externas para las operadoras de pensiones puede generar una mayor demanda, dado que van a requerir dólares para sus inversiones internacionales, o una caída importante del flujo de turistas que limite la oferta de divisas.