Delegación de Trump en Oriente Medio no convence a palestinos
El enviado de Trump, su yerno Jared Kushner, y una delegación diplomática estadounidense se reunieron con Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí. Bloomberg/La República
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Donald Trump, presidente estadounidense, sigue presionando por un avance decisivo que conduzca a un acuerdo de paz israelí-palestino, pero un lado de la ecuación está perdiendo la esperanza rápidamente.

El enviado de Trump, su yerno Jared Kushner, y una delegación diplomática estadounidense se reunieron con Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí, después de paradas en Jordania, Egipto y el Golfo Pérsico, y tenían previsto celebrar conversaciones el jueves con Mahmud Abás, presidente de la Autoridad Nacional Palestina, en Cisjornadia. Kushner dijo que la administración está concentrada en un enfoque regional para resolver el conflicto.

Trump está “muy comprometido a lograr una solución aquí que será capaz de traer prosperidad y paz a todas las personas en esta área”, dijo después de reunirse con Netanyahu en Tel Aviv. Netanyahu respondió que los objetivos “están a nuestro alcance”.

Los palestinos, que inicialmente expresaron su esperanza de que Trump podría ser capaz de diseñar el acuerdo de paz esquivo a sus predecesores, recientemente se han vuelto más pesimistas. Manifestantes en Ramala quemaron una bandera israelí y corearon consignas anti-Trump. Un manifestante sostenía un cartel mostrando a Kushner con una correa de perro sostenida por su esposa.

“Esta nueva administración ha sido muy decepcionante, y los palestinos no ven ninguna esperanza”, dijo Ghassan Khatib, exmiembro del gabinete de la Autoridad Nacional Palestina y profesor de ciencias políticas en la Universidad de Bir Zeit, en las afueras de Ramala.

En las últimas semanas funcionarios palestinos han criticado la falta de voluntad del gobierno estadounidense de respaldar públicamente la creación de un estado palestino o apoyar las demandas territoriales de los palestinos en Cisjordania.

Trump también ha sido menos crítico de la construcción de asentamientos israelíes que su predecesor en la Casa Blanca, Barack Obama, quien con frecuencia chocó con el gobierno de Netanyahu sobre el tema y exigió un congelamiento de los asentamientos como condición previa para las conversaciones de paz, una postura que los palestinos también adoptaron.

Los problemas internos de Trump, incluyendo su respuesta a las manifestaciones de los supremacistas blancos y neonazis en Charlottesville, Virginia, han debilitado su capacidad de exigir compromisos de israelíes y palestinos, dijo Jonathan Rynhold, investigador del Centro Begin-Sadat de Estudios Estratégicos de la Universidad de Bar-Ilan cerca de Tel Aviv.

“Trump está descubriendo que no es diferente a otros presidentes, todos ellos piensan que serán quienes resolverán esto, y luego descubren lo difícil que es realmente”, manifestó Rynhold.

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