Logo La República

Jueves, 24 de septiembre de 2020



ACCIÓN


De azúcar y sal

Luis Fernado Rojas [email protected] | Lunes 24 diciembre, 2012

José Mourinho, a vacaciones para reflexionar; o endereza la barca, o esta podría cambiar de capitán. AFP- César Manso/La República


De azúcar y sal

Con realidades muy diferentes terminan el año Barcelona y Real Madrid

José Mourinho ya está en Portugal, de vacaciones y dispuesto a respirar en un ambiente más tranquilo que le permita tomar las decisiones que correspondan para intentar sacar al Real Madrid del naufragio de esta temporada.
Mientras, en Barcelona, todo, hasta la operación de Tito Vilanova ha sido exitoso. Messi y su clan siguen inaguantables mientras su club tomó una

ventaja de nueve puntos sobre el Atlético y de 16 sobre el Madrid, lo que les da mucha tranquilidad, sobre todo para que se concentren en la Copa de Campeones.
El fin de semana fue fructífero para la prensa, noticias sobraron y la derrota del Real estuvo “taco a taco” con la ausencia de Iker Casillas por “motivos técnicos”, en la alineación titular de su equipo. Situación que no se presentaba desde hace diez años.
El “Capi” blanco no es cualquier jugador, es el “Capi”, es Casillas y su ausencia, aceptada con aparente resignación y humildad por el futbolista, aumentó la hoguera de la derrota ante el Málaga, 3 a 2, en la Rosaleda y abrió la interrogante en las principales portadas en España, de que algo grueso pasa en el Real y que podrían venir decisiones con el nuevo año.
El técnico es quien “decide” dijo el guardameta y agregó que resta “intentar recuperar esa confianza que tienes que tener con el entrenador”.
Por su parte, “Mou” llegó a Lisboa manifestando que tiene la “conciencia tranquila” tras la derrota y que “Hago lo mejor para el equipo, lo intento por lo menos” y hasta se tomó tiempo para su frase de “humor” al expresar que “También hace bien perder para que sepamos lo que otros sufren”.
Esa es la situación de un Madrid que pasó de la felicidad de un título, que supuestamente abría la puerta al reencuentro de este excelente club con su gloria, y la cruda realidad meses después.
Frenar al Barcelona de Pep Guardiola y con Cristiano Ronaldo, alcanzar el estandarte ofensivo, con cifras de récord: 100 puntos y 121 goles en 38 jornadas y luego la obtención de la Supercopa ante el Barça, ahora de Tito, eran un aliciente para los blancos y un atenuante incluso para la decepción que presumió haber perdido por penales la semifinal de la Liga de Campeones ante el Bayern alemán. No obstante, cuatro meses después y sin llegar siquiera a la mitad de la temporada, la realidad del Madrid es otra.
El tercer año de Mourinho es una tormenta y para peor se le viene el Manchester United en la “Champions”, aunque ese podría ser un buen objetivo para empezar a levantar por parte de los blancos.
El Real Madrid ha perdido ya en Liga 18 puntos, cuando en toda la campaña pasada cedió 14. Pasó a octavos de la ‘Champions’ como segundo de grupo tras el Borussia Dortmund y en la Copa está obligado a remontar ante el Celta. No obstante, a su salida de la Rosaleda el técnico fue firme en señalar que “no se plantea dimitir ni teme ser cesado por la mala racha en Liga”.
Al otro lado, el Barça cierra el año con 49 puntos de 51 posibles, y campeón de invierno y su casilla de derrotas sigue en cero.
Lo cierto es que el Barcelona ha respondido a su guion, y su propósito de recuperar ante el tropiezo pasado se muestra cada vez más firme. De igual forma, la estrella del equipo, Lionel Messi, acaba el año reventando todos los récords goleadores, después de su cincuentena de tantos en la pasada Liga y haber finalizado este 2012 con 91 goles, y haberle arrebatado al legendario ‘Torpedo Muller’ la condición de máximo goleador en un año, y como principal candidato a su cuarto Balón de Oro.

* Se utilizó información de EFE

Luis Rojas
[email protected]

 






© 2020 Republica Media Group todos los derechos reservados.