Luis Mesalles

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Jueves 6 Septiembre, 2007

Crisis hipotecaria en EE.UU.

Luis Mesalles


La crisis hipotecaria de Estados Unidos nos lleva a hacer unas reflexiones sobre sus posibles causas y consecuencias, especialmente en lo que podría afectar a Costa Rica.
Debido a esta crisis, bancos, puestos de bolsa e inversionistas en Estados Unidos se han visto afectados con caídas en los precios de valores, pero también ha habido efectos en las bolsas de valores de Europa y de países emergentes. Hasta se habla de un banco en Alemania que ha tenido pérdidas multimillonarias.
Para entender las causas de esta crisis, hay que irse un poco atrás. Desde hace varios años, las tasas de interés en Estados Unidos han estado relativamente bajas. Ante este panorama, los bancos empezaron a tratar de colocar más agresivamente créditos, ya que las alternativas de inversiones rentables eran pocas. Conforme iban prestando a cada vez más clientes, iban tomando mayores riesgos. En los préstamos de vivienda, particularmente, empezaron a atraer clientes que ya no eran los mejores —de ahí que los llaman “subprime”, o sea, menos que “carnita”. Este tipo de clientes, que en otras circunstancias no hubiera podido endeudarse, en esta ocasión sí podían, ya que la cuota del préstamo les salía muy baja.
Pero el problema surge cuando los bancos deciden poner estos préstamos en forma de un título valor, y venderlos en grupo a inversionistas en paquete. A esto se le llama “titularización”. De esa forma, el banco se deshacía del riesgo, y se lo pasaba a los inversionistas. Estos sentían que el riesgo era bajo, ya que eran muchos créditos pequeños juntos, por lo que el riesgo de que fallaran estaba muy diluido. El título era atractivo, ya que les daba un mejor rendimiento que otros en el mercado, considerados de riesgo similar.
Cuando eventualmente empiezan a subir las tasas de interés en Estados Unidos, algunos de los clientes “subprime” tienen problemas para pagar sus créditos; la cuota del préstamo se les hace insostenible.
De ahí en adelante, y de manera muy resumida, los inversionistas que habían comprado los créditos titularizados se ponen nerviosos por los atrasos en las carteras de los bancos, tratan de vender esos títulos, los precios caen, algunos bancos y puestos de bolsa entran en problemas, el mercado se pone aún más nervioso, los bancos centrales intervienen, el mercado se recupera ligeramente, pero se mantiene frágil.
¿Que aprendemos de todo esto? Que es imprescindible mejorar las mediciones de riesgo. Particularmente, en Costa Rica, en momentos en que las tasas de interés están muy bajas y los bancos están prestando a diestra y siniestra, hay que hacer conciencia de que se deben medir muy bien los riesgos de los deudores, que las tasas de interés suban, que haya una devaluación, o que más bien el tipo de cambio baje, que los precios de las propiedades cambien o que la economía caiga en una recesión. Esto no es una advertencia para que los bancos dejen de prestar, o que les presten solo a sus mejores clientes. Se trata, simplemente, de que deben estar conscientes de los riesgos existentes, y tomarlos en cuenta a la hora de prestar.


*Socio-Consultor Ecoanálisis
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