Costa Rica se expone innecesariamente a eventuales acciones de grupos terroristas tras una decisión adoptada por el gobierno de Rodrigo Chaves, según criticó el secretario general del Partido Liberación Nacional (PLN), Miguel Guillén.
Se trata de la declaratoria oficial de terroristas que incluye a organizaciones como Hamás, Hezbolá y la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
“El presidente Rodrigo Chaves decidió declarar como terroristas a Hamás, Hezbolá y la Guardia Revolucionaria de Irán, actores que ni siquiera han tenido acciones ni amenazas contra el país, ¿para quéllamar la atención de esa manera? No nos da peso: nos expone. Un país sin ejército requiere prudencia estratégica; estos son gestos innecesarios que nos acercan a riesgos que no nos pertenecen”, manifestó.
El dirigente liberacionista también instó al Ejecutivo a enfocar sus esfuerzos en las problemáticas internas, especialmente en el impacto económico que enfrentan las familias costarricenses.
“Lo responsable es concentrarse en lo urgente: un plan de contención serio, técnico y oportuno que proteja a las familias del golpe en combustibles, porque Costa Rica no necesita ruido afuera: necesita protección adentro”, añadió.
Medida del Gobierno y contexto internacional
La decisión del gobierno fue comunicada por el ministro de Seguridad, Mario Zamora, durante la conferencia del Consejo de Gobierno del miércoles.
Según explicó, la medida busca anticiparse a posibles riesgos para la seguridad nacional.
“Estas cuatro organizaciones comportan riesgos a la seguridad internacional y Costa Rica se está adelantando para que nuestras barreras de seguridad en frontera y, a través de nuestros sistemas migratorios, protejan al país ante esas amenazas”, indicó el jerarca.
Con la declaratoria, los integrantes de estos grupos no podrán ingresar al territorio nacional y las autoridades analizarán eventuales movimientos de activos económicos vinculados a dichas organizaciones.
Por su parte, el canciller Arnoldo André señaló que la medida responde a coordinaciones internacionales y a lineamientos de seguridad global, en articulación con países aliados y organismos multilaterales.
Las agrupaciones incluidas en la lista son consideradas enemigos declarados de Estados Unidos y del Estado de Israel, lo que añade un componente geopolítico a la decisión adoptada por Costa Rica.