Enviar
Martes 27 Diciembre, 2016

Los costarricenses somos un pueblo alegre, unido, solidario y generoso


Costa Rica da la bienvenida a 2017


El 2016 fue muy difícil para los costarricenses, pero más lo fue el cierre del año por los trágicos embates de la naturaleza en algunas zonas del país. Lo que supuso una acción rápida, solidaria, oportuna, coordinada de parte del gobierno, su equipo de trabajo y muchas organizaciones.

No obstante, el afán solidario del costarricense se puso en evidencia una vez más al reaccionar con rapidez y eficiencia para sintonizarse socialmente con todos los afectados que sufren y viven realidades de dolor. Los costarricenses somos un pueblo alegre, unido, solidario y generoso.

Para 2017 tenemos la oportunidad de construir entre todos un mejor país. Esto supone que el cambio no será solo del gobierno o de un sector político. Las grandes transformaciones nacerán de los corazones y de las voluntades de todos los ciudadanos, que anhelamos un mejor país, justo y pujante.

Los costarricenses exigimos más capacidades y derechos para poder llevar adelante nuestros sueños, una convivencia social que brinde calidad de vida y protección, más y mejores oportunidades de trabajo y emprendimientos para surgir, una participación social y un funcionamiento de la democracia que corresponda con su dignidad de ciudadanos y un país a la altura de nuestros esfuerzos y méritos.

Entre los retos más importantes que enfrenta Costa Rica sin lugar a dudas destaca el de una debilitada confianza que existe en distintos planos políticos, sociales y económicos. No es un problema más; es el reto más profundo y transversal que hoy se enfrenta como país, y que debe ser atendido como prioridad del más alto nivel.

Jamás vamos a avanzar al ritmo suficiente, con la firmeza que se requiere, con la unión básica que debemos mantener como costarricenses, si no fortalecemos este principio elemental en los conceptos de nación, cohesión social, democracia y también economía de mercado.

Un objetivo fundamental para la segunda mitad del presente periodo presidencial, es regenerar la confianza en las instituciones del Estado costarricense y de la sociedad. Es tiempo de construir una agenda de confianza, con el centro en el fortalecimiento de las instituciones del Estado de derecho y la gobernabilidad democrática.

Costa Rica requiere una transformación estructural porque su desarrollo depende de instituciones modernas y eficientes, en todos los órdenes y poderes de gobierno: capacidad técnica y profesional, pero también solvencia en términos de legitimidad y credibilidad.

Esta claro que se ha avanzado en algunos aspectos, pero todavía arrastramos una cultura crónica de ilegalidad, corrupción e impunidad en muchas áreas. Asimismo, debilidad o ausencia institucional en algunas otras, donde prosperan la delincuencia y la inseguridad.

Finalmente, nuestro sistema político aún sostiene déficits en eficiencia, representatividad, participación ciudadana, transparencia y rendición de cuentas.

Luis Fernando Allen Forbes

Director ejecutivo
Asociación Salvemos el Río Pacuare
Fax 2556-8763 /8821-4536 /Cédula 1-612-997
[email protected]