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Viernes 16 Enero, 2009

¿Continuará China creciendo a pesar de la crisis económica?


El pasado 24 de diciembre, el presidente Hu Jintao conmemoró ante 6 mil destacados miembros del Partido Comunista, el trigésimo aniversario de la reforma y apertura que convirtió a China de un país de gran pobreza, a una de las mayores economías mundiales, logrando reducir a la mitad en ese periodo la precaria situación de su población. El presidente Hu fue testigo de esa apertura en el XI Comité Central del partido el 18 de diciembre de 1978. En su discurso repasó el periodo histórico de dichos cambios, que marcan el más importante punto de inflexión en la historia del partido desde que fue fundada la Nueva China en 1949.
Manifestó que los chinos están destinados a reconocer la importancia de los grandes logros, sumar la experiencia para continuar desarrollando y promoviendo el país dentro de un marxismo chino contemporáneo. Agregó que el PIB de China tuvo una tasa anual del 9,8% durante tres décadas, lo cual equivale a tres veces mayor al promedio mundial y que el PIB ha aumentado de más de 360 billones de yuanes (US$52 billones) en 1978 a 24.950 billones de yuanes en 2007, por lo cual China es la cuarta economía del mundo. Mencionó que China lleva a cabo amplios intercambios de cooperación internacional, a través de los cuales la economía del gigante asiático fue impulsada, añadiendo en el progreso, una importante contribución al desarrollo económico global.
Al cumplirse los 30 años de sostenible auge económico, China tendrá que adaptarse a la nueva realidad y aunque ya no será la gigantesca locomotora que ha empujado los índices económicos mundiales, la progresión económica del país llegó a su nivel más bajo en los últimos cinco años. El Banco Mundial pronosticó en diciembre que, debido a la desaceleración mundial, el crecimiento del gigante oriental caerá al 7,5% en 2009.
Xi Jiamping, el llamado a sustituir a Hu Jintao en la presidencia de China en 2012, aseguró a los líderes regionales del Partido Comunista “que la crisis financiera mundial es una oportunidad para demostrar la competencia y superioridad del sistema chino, sugiriendo un nuevo impulso de creatividad”.
China entiende la gravedad de la crisis y eso podría constituir el inicio de una nueva fase de desarrollo económico chino, aunque es claro que nunca copiarán el modelo de política occidental. El país se especializa en la producción de bienes y servicios con costos laborales muy bajos, para aumentar las exportaciones que representan un 40% de su PIB, destinadas principalmente a Estados Unidos, su primer socio comercial.

Thaís Córdoba Ramírez
Catedrática UNA, coordinadora de la Unidad de Asia-Pacífico