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Miércoles 31 Diciembre, 2008

Confianza del consumidor


La evidencia empírica, como se dice en la jerga económica, nos ha demostrado, así como la teoría económica que en momentos de crisis serias como la depresión de los años 30 (del siglo XX), en donde la producción mundial se contrajo, la política fiscal tiene mayor relevancia que la monetaria, ya que lo que se busca es que no decrezca la producción, pues con ello se agudiza el desempleo, entre otros signos externos. Por eso no es extraño notar como en otros países, en estos meses, se ha venido reduciendo drásticamente la tasa de interés, entre otras acciones de política.
En este sentido, también es importante considerar la traducción que presenta Don Jorge Guardia el día 23 de diciembre, en donde señala la posición del profesor en economía de MIT, Ricardo Caballero, en el periódico Financial Times, indicando que la actual crisis no se debe a un problema de falta de liquidez, sino de confianza, por una serie de consideraciones que claramente expone en este artículo.
En este sentido llama la atención la inacción que se está siguiendo en nuestro país. Pues es clara la falta de políticas que se han venido aplicando con el propósito de devolver el poder adquisitivo del consumidor, motor de cualquier economía.
Ya que si bien y recientemente se logró la aprobación de la capitalización de la banca estatal, no entiendo por qué no se han efectuado otras acciones para que no decrezca o, al menos, se tienda a minimizar el impacto de la capacidad de compra de la población, la cual le dé mayor confianza; y en lugar de esto, se nota como se mantiene una política de tipo de cambio, en donde no se varía día con día, sino que incluso hay que estar con una varita mágica, tratando (algunos días) de saber cuál irá a ser el tipo de cambio, pues hasta tres diferentes se han presentado en ventanilla en un mismo día.
Por otra parte, las tasas de interés en nuestro país han ido claramente al alza, se ha hecho un manejo administrativo de precios de los hidrocarburos que ha sido para entregar más dinero a RECOPE y no a los consumidores. Si bien es cierto, internacionalmente los precios de los productos agrícolas se han venido a la baja en estos meses, como bien se puede observar en la página electrónica del Consejo Nacional de Producción, no han servido para trasladar ese beneficio al consumidor. En este sentido me pregunto ¿de qué valen las leyes que se han aprobado en el pasado para que esto no suceda?, o, ¿es que se aplican solo en función a voluntad política y no administrativa, según nuestro ordenamiento jurídico?
Estas acciones de política sin duda alguna han afectado nuestra capacidad de compra, de ahí que no es de extrañar que cuando se saquen las estadísticas de diciembre de 2008, van a reflejar una caída en la actividad económica, y esta afirmación la hago por lo que me han contado amigos que son dueños de algunos negocios en donde todos indican que en comparación a diciembre del año anterior sus ventas decayeron y para peor de males, en varios casos tuvieron que despedir personal y en otros no aumentaron su planilla, como usualmente lo hacían en esta época.
Lo curioso es que este dinero se está quedando en manos de muy pocos y en ciertas instituciones estatales, sin que fluya al consumidor. Este tipo de acciones, sumadas a las noticias negativas que nos llegan a diario del extranjero, hacen prever que nuestro panorama para el próximo año sea más negativo.
En este sentido quisiera llamar la atención, con todo respeto, a las autoridades estatales, y en particular al equipo presidencial, para que tomen en cuenta las implicaciones del modelo que estamos viviendo en este país, ya que con medidas administrativas se puede atenuar la confianza de nuestros consumidores, con las que se nos reponga en algo nuestra capacidad de compra y de esta manera, quizá los efectos de la crisis no sean tan agudos a como se prevé sucederán, con la producción y el empleo, de seguir las actuales condiciones.

Lic. Randall Castro Vargas
Economista
2-356-987